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	<title>hipercroquis &#187; paul virilio</title>
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	<description>arquitectura + media desde 2006</description>
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		<title>Paul Virilio: Inercia polar</title>
		<link>http://hipercroquis.net/2006/10/27/inercia-polar/</link>
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		<pubDate>Fri, 27 Oct 2006 21:46:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aling</dc:creator>
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		<description><![CDATA[[...] S. L.: Hoy en día ser sedentario, en suma, es ser un propie­tario en movimiento. P. V.: Sí, pero en realidad se trata de la inercia polar. Es­ta gente no se mueve, ni cuando viajan en el tren rápido. No se mueven cuando vuelan en avión. Son sedentarios en un movimiento absoluto: la velocidad, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>[...]</p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Hoy en día ser sedentario, en suma, es ser un propie­tario en movimiento.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Sí, pero en realidad se trata de la inercia polar. Es­ta gente no se mueve, ni cuando viajan en el tren rápido. No se mueven cuando vuelan en avión. Son sedentarios en un movimiento absoluto: la velocidad, la híper velo­cidad del tren o del avión o el barco de alta velocidad, y la híper velocidad de la telecomunicación instantánea, que les permite operar en bolsa instantáneamente, en Wall Street o en Hong Kong.</span></p>
<p><span id="more-109"></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Y entonces, los nómades son los desposeídos.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Los nómades son los pobres. Vamos hacia una ca­tegoría de gente que no está en su casa en ningún lado.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Es lo que describías en Chambres précaires [Habita­<span style="letter-spacing:-0.05pt;">ciones precarias], ese libro conmovedor de la fotógrafa Jac-</span>queline Salmón,&#8221;&#8216; que documenta las marcas de estos des­plazamientos, las huellas de una circulación inhabitable, las &#8220;salas de espera sin plataformas&#8221;.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>La famosa desregulación del transporte internacio­nal no es solamente pasajes baratos para que el turismo masivo se vaya de vacaciones a un crucero de placer; también son los pasajeros clandestinos, los chicos que se escapan de sus casas, la boat people, los inmigrantes ilega­les que vienen de todas partes. Y yo estoy con ellos. Trabajo con el padre Giros. Tenemos una asociación dedica­da a ese fin, acabamos de abrir un refugio cerca de la Ga-re du Nord.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Volvemos a la teoría de Marx sobre la pauperización absoluta, aunque con esta diferencia de que ya no se trata de la clase obrera, sino de gente sin clase y sin lugar&#8230; Po­dríamos decir que ahora los obreros son los propietarios.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>El fin del hombre como fuerza de trabajo, en pro­vecho de la máquina. En lo que Marx no reparó fue en que, cuando ya no se necesita más del hombre, el hombre ya no es patrón, no es nada. El fin del hombre como pro­ductor, el fin del hombre como progenitor, vamos hacia el <em>engineering, </em>los bebés de probeta, el tráfico de esperma. El fin del hombre como destructor: ya no se necesitan soldados; tenemos los robots, los misiles crucero. Pode­mos enviarlos a la guerra como perros. Es el fin del hom­bre. El fin de la humanidad. Estamos ante una época apo­calíptica. Eso explica los clones, la idea de una eugenesia para crear hombres y mujeres de mayor rendimiento.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Ya no van a ser propietarios, van a ser apropiados.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Y entonces, los superhombres, en el sentido de Nietzsche, son como plantas transgénicas. Van a ser resis­tentes a todo. Van a estar los genéticamente correctos y los genéticamente incorrectos. Nosotros dos, que somos úteros, nacimos de la suciedad del semen y de la secre­ción vaginal. ¡Qué horror! Somos sucios.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Es el retorno del fascismo.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Mientras que ellos&#8230;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>&#8230;son puros.</em></span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Sí, ellos son clean<em>. </em>Ahí está. Ésa es la nueva eugene­sia. Así que, ya ves, nada está dicho. Podría pasar cual­quier cosa. Y al mismo tiempo, es todo muy apasionante.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="letter-spacing:-0.05pt;">    S. L.: <em>¿Cómo plantear, entonces, el problema de la arquitec­</em></span><em><span>tura, y en particular el de la arquitectura urbana, en la época de la globalización?</span></em></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Hay una arquitectura de la globalización como hu­bo una arquitectura internacional, una arquitectura ins­pirada, en lo esencial, en Mies van der Rohe y los puris­tas que venían de la Bauhaus, después de haber abandonado Alemania por razones obvias. El polo prin­cipal para la arquitectura de la globalización es la <em>com­presión temporal. </em>A diferencia de los años cincuenta y se­senta, cuando se hablaba esencialmente del espacio, ahora estamos obligados a hablar del tiempo. La compre­sión temporal es un término técnico que ilustra el hecho de que de ahora en adelante el tiempo real es un ele­mento determinante del poder. La compresión temporal es lo que también llamo &#8220;presión dromosférica&#8221;, con res­pecto a la presión atmosférica.</span></p>
<p class="MsoNormal">[...]</p>
<p class="MsoNormal">    Extraido de: Amanacer crepuscular || Paul Virilio en diálogo con Sylvère Lotringer || Publicado por Fondo de cultura económica</p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
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		<title>Paul Virilio: El espacio crítico</title>
		<link>http://hipercroquis.net/2006/10/27/el-espacio-critico/</link>
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		<pubDate>Fri, 27 Oct 2006 21:38:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aling</dc:creator>
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		<description><![CDATA[[...] S. L.: El término &#8220;critico&#8221; debe entenderse en el sentido de &#8220;crisis&#8221;. P. V.: Sí, en el sentido de una puesta en crisis del espacio. Un tiempo crítico sabemos que es un tiempo que va a acabar. La persona que va a morir en cinco segundos está en una temporalidad crítica, está llegando a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"> [...]</p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: El término &#8220;critico&#8221; debe entenderse en el sentido de &#8220;crisis&#8221;.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Sí, en el sentido de una puesta en crisis del espacio. Un tiempo crítico sabemos que es un tiempo que va a acabar. La persona que va a morir en cinco segundos está en una temporalidad crítica, está llegando a su fin. Pero en este caso, es el espacio real del planeta -no el espacio en el sentido espacial, en el sentido cósmico-, lo que es critico. Como escribí en L&#8217;Espace critique, ya no es sola­mente el tiempo lo que es crítico, el momento crítico; la novedad fue que el espacio mismo entró en una dimen­sión crítica con la relatividad y, al mismo tiempo, con los fractales. Por un lado, está la relatividad, el espacio-tiem­po, la filosofía: Bergson, Einstein. Por el otro, resulta que las dimensiones son puestas en cuestión, un aconteci­miento importante al que no le prestamos atención. Hi­cimos implotar las dimensiones. La historia se vino desa­rrollando a partir de las dimensiones enteras: la dimensión cero, el punto, la línea y la superficie; ahí tene­mos a Kandinsky, el volumen más el tiempo. Una dimen­sión, dos dimensiones, tres dimensiones. Es fundamental en Occidente: la historia de la relación en el espacio con Grecia, con los perspectivistas, etc. Y entonces, las hici</span>mos explotar. Así que quisiera decir que el gran aconteci­miento fue el espacio crítico. El espacio crítico estaba en la intersección de la relatividad, de los fractales y, cierta­mente, de la noción del accidente, ya que el Big Bang es el origen de la historia y lo que nos da las dimensiones. Pero ahora las hacemos explotar. Las dimensiones enteras son simulacros. Por consiguiente, tenemos cierta preocu­pación fundamental ligada a la noción de espacio. No po­demos separar la noción de espacio de la noción de di­mensión. En Oriente, es bien sabido que la noción de dimensión no existe. Se la reemplaza por el Ma, el inter­valo. Es el equivalente del intervalo en la música. Todo es­to es verdaderamente importante. En Oriente, el interva­lo musical en el tempo tiene una relación con el intervalo en el espacio. Las dimensiones no existen si no pasan por el intervalo. Con esto te vuelvo a remitir al &#8220;Troisiéme in-tervalle&#8221; ["Tercer intervalo"], uno de los capítulos de Vi-tesse et politique.</p>
<p><span id="more-108"></span><br />
<span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Si se trata de la crisis del espacio, ese arte del espacio que es la arquitectura también está en crisis.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>El espacio crítico es la dimensión de la retención de las distancias: esta polución de las distancias temporales que ha producido ya, mediante la interactividad, efectos de claustrofobia y de encarcelamiento, que van a ser el gran problema del urbanismo y de la arquitectura del ma­ñana. Ante esta súbita forclusión del espacio real de la glo-balización, fruto de la compresión temporal de la interac­tividad, la exclusión se vuelve una necesidad con la global city, lo que implica una nueva relación con los cuerpos, con los cuerpos territoriales del habitat geográfico.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: ¿Exclusión con respecto a qué?</span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Exclusión con respecto al espacio crítico. El cuer­po propio no está fuera de un mundo propio, de un mundo que fue apropiado. El mundo propio era el mun­do de la esfera terrestre. Toda la historia, toda la psicolo­gía, toda la filosofía se hicieron con una simbiosis entre estos dos elementos: mundo propio, cuerpo propio. La retención absoluta del mundo propio lleva al individuo a estar excluido de ese mundo. De ahí todas las investi­gaciones para dejar atrás el maldito planeta. Muchas de las prácticas tras la  Segunda Guerra Mundial, incluyen­do la conquista del espacio por los nazis, son ya fenóme­nos de investigación para la exclusión. Excluirse de un mundo demasiado chico.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>En el caso de los nazis, se trata del </em>lebensraum <em>-el espacio vital- y el derecho de expansión territorial.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Exactamente, se trata de excluirse de un mundo carcelario. La exclusión se vuelve una necesidad psico­lógica que implica una nueva relación con el cuerpo, el cuerpo territorial del hábitat geográfico, pero también el cuerpo social de las sociedades geopolíticas, y en últi­mo término, cuerpo animal de un individuo atrapado en un verdadero individualismo masivo. En las sociedades de la antigüedad, se trataba del colectivismo masivo porque el propio mundo era muy vasto. Volvemos al efecto que ya mencioné. Tras la compresión del mundo propio, el in­dividualismo se hace dominante. Es el aspecto fractal del ser. El cuerpo se vuelve el todo. De ahí el egoísmo, el ego­tismo, el individualismo masivo, porque seguimos estando en una sociedad masiva, pero ¡atención!, <em>hecha de indivi­duos. </em>Así, tras siglos, tras milenios consagrados a la urba­nización del espacio real del mundo propio -es la histo­ria de las ciudades desde el amanecer de los tiempos-, comienza la urbanización del tiempo real del cuerpo pro­pio del hombre. Por eso la sincronización. La sincroniza­ción cibernética de la interactividad colectiva reemplaza a la antigua estandarización de la actividad -la estandari</span>zación de los comportamientos sociales y disciplinarios de la época del colectivismo masivo-.</p>
<p class="MsoNormal">[...]</p>
<p class="MsoNormal"> Extraido de: Amanacer crepuscular || Paul Virilio en diálogo con Sylvère Lotringer || Publicado por Fondo de cultura económica<br />
<span></span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p><span></span></p>
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		<title>Paul Virilio: La función oblicua</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Oct 2006 21:31:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aling</dc:creator>
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		<description><![CDATA[[...] S. L.: ¿Qué hiciste después de eso? P. V.: Después de eso, trabajé mucho sobre la topología y las formas orientadas. Pienso que la arquitectura se vino desarrollando siempre dentro de los límites de las formas regladas: la esfera, el cilindro, el cubo, etc. No obstante es­to, las formas y las superficies regladas son [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span>  [...]<img src="http://static.flickr.com/82/280854814_8b5baad6db_o.jpg" align="right" height="270" width="324" /></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>  S. L.: ¿Qué hiciste después de eso?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Después de eso, trabajé mucho sobre la topología y las formas orientadas. Pienso que la arquitectura se vino desarrollando siempre dentro de los límites de las formas regladas: la esfera, el cilindro, el cubo, etc. No obstante es­to, las formas y las superficies regladas son una especie de academicismo de la geometría. La arquitectura fue atra­vesando diferentes épocas, pero el formalismo geométri­co se mantuvo. La mayoría de los arquitectos se limita a formas euclidianas, es decir, a la ortogonalidad. Pusieron agujas en las torres, y eso era el gótico; y así fue con todo lo demás. Pero lo que a mí me interesaba era meterme con la topología, es decir, con los espacios no euclidianos, usar formas difusas, incluso a nivel del suelo.</span></p>
<p><span id="more-107"></span></p>
<p class="Section1">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Enfatizar el suelo fue un elemento totalmente nuevo. <strong>Era adoptar el punto de vista opuesto a la verticalidad</strong>, in­cluso a la verticalidad extrema, como Nueva York. En Ar-chitecture Principe, llamaste a Nueva York &#8220;la culmina­ción del segundo orden urbano&#8221;. Para ese entonces, ya entreveías la posibilidad de un tercer orden urbano, fluido y continuo, que combinara &#8220;la circulación mecánica con la pedestre, movilizando el hábitat mediante la apertura de es­pacios de transferencia&#8221;.</span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span><strong>De ahí la idea de vivir sobre planos inclinados, y de tener muebles que salieran del piso. Investigué acerca de eso con el &#8220;suelo de estar&#8221;</strong>, <em>le sol a vivre. </em>Uno puede tener una mesa, una cama, una silla que salen de un pla­no inclinado, y al terminar de usarlas, volver a guardar­las. También se las puede dejar puestas de manera per­manente, pero uno no está obligado a hacerlo. <strong>La idea es que el piso es a la vez mueble e inmueble</strong>. Es a la vez móvil y estacionario. El piso es la superficie que contie­ne toda la vida de la casa: los conductos, los muebles, in­cluso la televisión. Porque la televisión es un objeto que se mira entre las piernas, en el cual uno se sumerge, co­mo una pileta o un acuario. Ahí, como en la realidad pla­netaria, el suelo contiene la vida.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Pero el suelo mismo también está inclinado.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>El plano inclinado del Beaubourg es aberrante: es continuo. Lo interesante es <em>hacer olas, </em>y luego enderezar­se de tanto en tanto. <strong>No estábamos totalmente en contra de lo horizontal -eso sería una aberración, lo horizontal es un suelo-; simplemente, no queríamos que la horizon­talidad fuera permanente</strong>. En la &#8220;función oblicua&#8221;, <strong>la es­tructura es autoportante, lo cual quiere decir que no hay otra cosa más que suelo</strong>. La estructura está en todas par­tes. <strong>Hay una multiplicación de superficies y, a la vez, la posibilidad de la intercomunicación</strong>. Además, estas su­perficies inclinadas <strong>son muy buenas para la energía solar. La energía solar funciona con ángulos</strong>; en ese entonces ya lo teníamos en cuenta. Incluso hicimos algunas ma­quetas. Es un poco como la idea de las puertas del avión.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Tomaron el ala del avión como modelo. ¿Por qué?</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Porque tenía todo incorporado. Uno pasea por el ala. En los alas volantes, los tipos caminan por el medio de las alas, el mecánico va a fijarse cómo está el motor. Así que de ahí salió la idea de una estructura que lo contuviera todo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Lo que proponían era una revolución del espacio. Pe­ro la idea no tuvo éxito.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Era una revolución en la arquitectura que la arquitec­tura no quiso. En esa época, los franceses aún eran corbusianos. No había gran cosa que escapara a eso, con la excepción de Frederick Kiesler. Él es quien construyó el Santuario del Libro, en Jerusalén, para guardar los rollos del Mar Muerto. El edificio fue diseñado como un cuenco.</span></p>
<p class="MsoNormal">[...]</p>
<p class="MsoNormal"><img src="http://www.aaschool.info/publications/images/21.jpg" align="texttop" height="197" width="160" /></p>
<p class="MsoNormal"> Extraido de: Amanacer crepuscular || Paul Virilio en diálogo con Sylvère Lotringer || Publicado por Fondo de cultura económica<br />
<span><br />
</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:9.35pt;line-height:0.05pt;"><span style="font-size:1pt;"> </span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>LA NECESIDAD DE DEFENDER LA HISTORIA (entrevista con Paul Virilio)</title>
		<link>http://hipercroquis.net/2006/10/24/la-necesidad-de-defender-la-historia-entrevista-con-paul-virilio/</link>
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		<pubDate>Tue, 24 Oct 2006 19:55:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
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		<category><![CDATA[críticas]]></category>
		<category><![CDATA[entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[paul virilio]]></category>

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		<description><![CDATA[Entrevista con Paul Virilio, por Rachid Sabbaghi y Nadia Tazi &#160; &#8211; Pregunta: Internet es el fruto de un matrimonio contra natura entre los militares y la comunidad científica. ¿Subsiste algo del pensamiento militar en la red, o es uno de esos casos ejemplares de recuperación y subversión de este pensamiento por parte de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="left"><font size="2"> Entrevista con <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Paul_Virilio" target="_blank">Paul Virilio</a>, por Rachid Sabbaghi y Nadia Tazi<span class="Estilo2"></span></font></p>
<p style="line-height:100%;" align="justify">&nbsp;</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong> &#8211; Pregunta:</strong> Internet es el fruto de un matrimonio contra natura<br />
entre los militares y la comunidad científica. ¿Subsiste<br />
algo del pensamiento militar en la red, o es uno de esos casos<br />
ejemplares de recuperación y subversión de este pensamiento<br />
por parte de la universidad y de la sociedad civil?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>Paul Virilio:</strong> Internet, o más bien ARPANet, como se decía entonces, es una consecuencia<br />
de la disuasión nuclear que ha gobernado el mundo durante cuarenta<br />
años y que ha militarizado la ciencia. Debía resistir, en caso<br />
de guerra nuclear, los efectos electromagnéticos capaces de<br />
destruir las comunicaciones. Y, en efecto, los universitarios<br />
contratados por el Pentágono lo han copado y progresivamente<br />
se ha difundido y banalizado. Lo que se ha heredado de este<br />
pensamiento de la guerra que envuelve al mundo es que se nos<br />
habla de inteligencia colectiva y de un cerebro mundial en el<br />
que no habría más que neuronas conectadas unas con otras, se<br />
ve cómo se perfila este riesgo totalitario Por el momento, aún<br />
es nuevo y libre, y no es caro. Tras las autopistas de la información<br />
se encuentra lo contrario de la anarquía. Quiero recordar que<br />
las autopistas nacieron durante el fascismo, las<em> autostrade</em><br />
y las<em> reichautoban</em>&#8230; Internet prefigura las grandes<br />
autopistas de la información que se desarrollarán a lo largo<br />
del siglo XXI<br />
<span id="more-90"></span><br />
, y que representarán, para las potencias, el envite<br />
(militar, económico, político y cognitivo) más importante. La<br />
comunicación, ya lo decía Esopo, es la mejor y la peor de las<br />
cosas. El carácter totalitario o más bien &#8220;globalitario&#8221;<br />
de Internet.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong> &#8211; La idea de la mundialización</strong>, que tan de moda está<br />
hoy en día, es tan vertiginosa como un &#8220;mal infinito&#8221;:<br />
en ella, lo extensivo se cruza con lo intensivo sin que se sepa<br />
que hay de tras. ¿Es para usted un concepto operativo?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>P.V. :</strong> Para mí, se trata esencialmente de una mundialización del tiempo y de la velocidad. Hasta ahora se<br />
ha vivido el tiempo de la historia, mientras que desde ahora<br />
se conoce una mundialización instantánea, un tiempo inaudito,<br />
absoluto, astronómico, que sé sale &#8220;de sus casillas&#8221;,<br />
como decía Hamlet. Un tiempo de inmediatez y de la ubicuidad,<br />
que se vive &#8220;en directo&#8221;. Un tiempo que hace posible<br />
el accidente integral, la catástrofe que tiene un valor sistémico<br />
y que, como tal, tiene como consecuencia todas las variables.<br />
La primera alerta tuvo lugar en 1987, con la quiebra bursátil.<br />
Hoy, con la crisis asiática, Greenspan y otros grandes sacerdotes<br />
de las finanzas nos dicen que ya no hay garantía, y que los<br />
fusibles empleados estallaron ya hace 10 años.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>-Si hay ambivalencia,</strong> ¿cuál será la aportación positiva de Internet?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>P.V.:</strong> Es el cosmopolitismo bien entendido, la ciudadanía del mundo.<br />
Serían necesarias varias generaciones para llegar a esto, es<br />
decir, para instruir leyes. Yo les recordaría a todos aquellos<br />
que predican la desregulación, ya se trate de liberales o ciberpunks,<br />
que la ley beneficia a los débiles, mientras que su ausencia<br />
le conviene al fuerte.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>- Entonces, </strong>el debate político sobre la regulación de Internet,<br />
y en concreto sobre la censura, ¿estaría usted más bien en el<br />
terreno de los europeos y contra los estadounidenses?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>P.V.:</strong> Esto es más que una postura política, esto remite a un ser-<br />
en- él- mundo. El pensamiento anglosajón, que es el de una antigua<br />
potencia marítima, es un pensamiento ondulatorio, que remite<br />
al nomadismo, a la flexibilidad, a la fluctuación, a la fugacidad<br />
en la existencia: favorece la incertidumbre, se complace con<br />
el relativismo, el relacionismo absoluto. Nosotros los continentales somos territoriales, nuestro pensamiento está más marcado por<br />
el suelo y el arraigo. Las nuevas tecnologías que niegan el<br />
aquí y ahora ignoran el <em>in situ</em>, nos son menos familiares.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><img src="http://www.temakel.com/fotoviriliob.jpg" style="float:left;" align="left" border="0" height="221" width="300" /></p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>- La tensión de lo virtual va más lejos,</strong> porque llega hasta<br />
el fondo, pretende soltar por completo las amarras: quitarse<br />
el lastre del cuerpo, y evacuar lo real de esta vieja tierra<br />
extenuada y sin remedio. Algunos americanos, como J. Perry Barlow,<br />
proponen una Constitución virtual, por ejemplo, lo cual denota<br />
tanto un &#8220;espíritu ondulatorio&#8221; como un fondo gnóstico<br />
o puritano y una antropología dualista.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>P.V.:</strong> Esto se pudo observar bien con la secta<br />
Heaven´s Gate, que tenía un site en Internet donde se<br />
preparaba a la gente para que abandonase la estratosfera. Lo<br />
virtual es inquietante cuando se vuelve exclusivo, en vez de<br />
conjugarse con lo real. Asociar estas dos modalidades es preparar<br />
una estéreo-realidad, procurar que dos fuentes den más lustre<br />
y riqueza, como ocurre con el sonido. En lo que respecta a esta<br />
reacción nihilista contra el cuerpo, hay que tener en cuenta<br />
que el cuerpo territorial, el cuerpo humano y el cuerpo social<br />
están indisociablemente unidos en el fundamento de lo político.<br />
Tal es la lección que nosotros los continentales hemos recibido<br />
de Atenas. Lo que hay que pensar más es la apuesta de una democracia<br />
no territorializada&#8230; lo que es casi una contradicción en los<br />
términos: un Estado &#8211; mundo fundado sobre leyes democráticas.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- ¿Se puede hablar de ciberciudadanos si no sólo no hay<br />
cuerpo sino que tampoco hay sujetos en Internet: apariciones<br />
evanescentes, intervenciones verbales concretas, volátiles y<br />
muy móviles, canalizadas con precisión?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: En este punto es donde no se puede ahorrar<br />
una reflexión sobre la ley y la relación de la ley con el sujeto.<br />
Pero no debe ser dirigida por grupos de presión ni por individuos<br />
como Bill Gates que estén a la cabeza de multinacionales que<br />
quieren dar una dimensión imperialista y mercantil a un objeto<br />
técnico. La nueva tiranía no es ideológica sino económica: la<br />
del pensamiento único y el mercado mundializado. La cibernética<br />
local no está en juego, a lo que se puede temer una vez más<br />
es a la máquina total, la correlación sistemática de las poblaciones.<br />
Norbert Wiener lo ha dicho antes que yo.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- Ha habido, y sigue habiendo, estrategias locales sobre internet<br />
que han dado pruebas de su funcionamiento: desde Sarajevo y<br />
las grandes causas hasta el levantamiento de censura contra<br />
la secta de la cienciológia, o los Estados, pasando por los<br />
foros de discusión sobre temas de actualidad. ¿Qué opina usted<br />
de estas acciones y de las propuestas utópicas de los grupos<br />
literarios o neosituacionistas de los años 80 que han intentado<br />
radicalizar, por Internet, un pensamiento del &#8220;disentimiento&#8221;?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: La tecnoguerrilla existía antes que Internet, y ha demostrado<br />
lo que podía dar de sí. Desde los años 30, con la aparición<br />
de las radios no profesionales, se iban a dar la mano. En los<br />
años 70, el fax facilitó algunas revueltas estudiantiles en<br />
Italia&#8230; y hubo el debate sobre las radios libres, el recurso<br />
del video. Con Internet se han visto movilizaciones democráticas,<br />
pero de igual modo se ha calibrado el efecto del rumor cuando<br />
tuvo lugar el &#8220;caso Clinton&#8221;: un único site, como<br />
Reporto, que emite informaciones que no han sido verificadas,<br />
puede poner en peligro a la Casa Blanca: todos los medios de<br />
comunicación del mundo han ido a la zaga. La caja de resonancias<br />
de Internet es ya tan fuerte como la televisión. Y el riesgo<br />
no es la censura por privación de información sino rigurosamente<br />
lo contrario: la censura por saturación, indiferenciación, ruido<br />
e interferencias, babelización: todo el mundo habla, nadie se<br />
escucha. Crece la despolitización.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><a title="ID92" name="ID92"></a></p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- ¿Qué reproche le hace a la cibercultura, que sea folklórica<br />
o que este manipulada?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: Le reprocho que se drogue con &#8220;la técnica dura&#8221; y<br />
que abandone el mundo. Que cree netyonquis y alucinados de lo<br />
virtual. Se ha entrado en la tercera dimensión; después de las<br />
masas que han hecho la historia y la energía, la información,<br />
que ya produce sus añagazas y sus víctimas, también debe generar<br />
nuevas luchas históricas.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- No se puede pensar la imagen sin pensar la óptica, dice usted,<br />
porque pasamos del régimen del objetivo al régimen teleobjetivo.<br />
¿Cuáles son las grandes líneas y los efectos de<br />
esta mutación?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: Nuestra visión del mundo no es objetiva sino &#8220;teleobjetivo&#8221;.<br />
El debate en torno a la imagen está minado por la vieja<br />
disputa entre los idólatras y los iconoclastas. Ahora bien,<br />
no se puede pensar la imagen sin pensar en su destino. Y el<br />
destino de las imágenes es la óptica. La primera óptica remite<br />
a la geometría, a Galileo, al espacio real, a un medio, ya se<br />
trate de la transparencia del aire o del agua. A mediados del<br />
siglo XX apareció una segunda óptica, donde no se trata de rayos<br />
que pasan a través de un medio difractado sino de una difusión<br />
electromagnética que transporta los fotones, los electrones,<br />
es decir, la señal digital (audio, vídeo&#8230;) que favorece ahora<br />
una óptica numérica. La imagen es preponderante a través de<br />
una nueva luz propia de la óptica electrónica: una luz distinta<br />
a la del sol o la de la electricidad, indirecta, y que viene<br />
a través de las pantallas, de los monitores, de los cascos de<br />
visión&#8230; asistimos, pues, a un desdoblamiento de la óptica.<br />
La primera se perpetúa y la segunda es generada por la velocidad<br />
de la transmisión de una señal. El debate sobre la imagen está<br />
tan minado que no se habla de esta tecnociencia. Que se ha convertido<br />
en el lugar del poder. La mediatización, él condicionamiento<br />
de las opiniones (cf. Berlusconi, Ros Perot&#8230;), procede de<br />
esta óptica que es fruto de la velocidad de la luz: la transparencia<br />
de las apariencias que induce se transmite instantáneamente<br />
a distancia mediante una señal (transmitida o recibida). Esto<br />
produce, entre otras cosas, la televigilancia.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- ¿Cómo piensa usted la relación entre lo real y lo virtual?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: La relación con lo real no se da sin la virtualidad de las imágenes<br />
mentales, de los sueños del espíritu, por usar un termino clásico.<br />
Hoy este dominio está parasitado por una imaginería virtual<br />
puramente instrumental. El culto a la performance y el elemento<br />
publicitario han introducido productos lisos, eficaces y perfectos<br />
que modifican la percepción. Cada cual puede representarse a<br />
Madame Bovary a su gusto, según sus fantasmas personales.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">A Marilyn Monroe todavía se la rodea de representaciones mentales,<br />
las jóvenes se esfuerzan por imitarla&#8230; Cuando se tiene puesto<br />
un casco de visión sobre los ojos, es otra cosa, se está<br />
atrapado por imágenes instrumentales. Porque se trata de una<br />
captura que aniquila al resto. Nos dirigimos hacia un darwinismo<br />
de la imagen: las más sofisticadas y las más &#8220;performantes&#8221;<br />
amenazan a las otras, a las que pasan por &#8220;subdesarrolladas&#8221;.<br />
Se impone una ecología de las imágenes si se las quiere proteger<br />
en su diversidad: esto,<img src="http://www.temakel.com/fotovirilioc.jpg" style="float:right;" align="right" border="0" height="205" width="367" /> que vale para la lengua, vale para las<br />
imágenes. Todo ocurre como si la descalificación propia de las colonizaciones de antaño se aplicase en lo sucesivo a todas estas instancias de lo humano, para desembocar en último término en un darwinismo social. El proceso de digitalización ya ha comenzado y consiste en la purificación tecnológica. Ahí hace falta aún poder disponer de estas dos formas: la analógica<br />
y la numérica; por ejemplo, el parecido de una metáfora y la<br />
similitud de un código, por lo que se gana en exactitud se pierde<br />
en profundidad simbólica.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- Cuando se intenta periodizar las grandes mutaciones de la modernidad<br />
se habla de las revoluciones industrial, científica y técnica<br />
y, como última etapa, de la cibernética. ¿Cuál<br />
es su propia periodización de estos acontecimientos?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: Creo en primer lugar que no se ha comprendido la llegada del<br />
motor. No sé ha visto que se trataba de la invención de un movimiento<br />
perpetuo o casi: el motor a vapor, a explosión, eléctrico, electrónico,<br />
a inferencia lógica en el caso de la computadora y en espera<br />
del motor de búsqueda de Internet.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">Considero, con Ernst Junger, que esto va más lejos que la revolución<br />
industrial. Un Huygens o un Descartes no ignoraban la primacía<br />
de esto, sin duda porque todavía podían referirse al Primer<br />
Motor de Aristóteles, al divino. La laicización y el mercantilismo<br />
explican su relativo desconocimiento: se ha visto la posibilidad<br />
de reproducción en serie de los objetos, más que el aspecto<br />
energético y dinámico. Para mí, las grandes periodizaciones<br />
están, pues, vinculadas a la revolución de los transportes en<br />
el sentido amplio del término, y esta revolución<br />
está unida al motor. Hoy, el motor de inferencia lógica ha sobrepasado<br />
el estadio de la máquina como instrumento: a la revolución de<br />
los transportes le sucede la de las transmisiones, a cuyo término<br />
se sitúa la revolución cibernética que hoy conocemos. Y lo que<br />
se anuncia es la revolución de los transplantes.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">Con los clones tocamos la imbricación de la maquinaria industrial<br />
y lo vivo. Con los tecnotransplantes, que no son ya xeno-trans-plantes<br />
animales, las micromáquinas pueden suplantar a los órganos.<br />
Las prótesis adicionales existen ya y ahí se localizara esta<br />
otra mecanización- motorización de lo vivo que es el genio genético,<br />
es decir, la posibilidad informática de programar células y<br />
de producir organismos transgénicos, clonados en el reino vegetal<br />
y animal (como hoy se los conoce). Esta tercera revolución es<br />
inconmensurable con relación a las otras, puesto que de aquí<br />
en adelante el robot ya no es el doble del hombre que se encuentra<br />
junto a él, sino que penetra en el interior mismo de<br />
lo vivo: Es el ser cibernético que se acerca al dibbouk o al<br />
golem.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- Según usted, la ingeniería genética no se puede desinventar,<br />
como tampoco la bomba atómica. En lugar de instalarse en el<br />
rechazo y el miedo, habría de pensar en la superación: no desinventar<br />
sino inventar el desenlace, la <em>aufhebung</em>, el relevo.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: Me siento obligado a sostener una postura extremista. No creo<br />
en él retroceso de la historia sino en las regresiones éticas,<br />
humanas. Incluso cuando hay grandes catástrofes, las cosas se<br />
retoman o se interrumpen, pero no se retrocede. &#8220;Seréis<br />
salvados como a través del fuego&#8221;, dice San Pablo: uno<br />
se salva cuan avanza, mirando a la Medusa cara a cara. Josué<br />
dijo a sus tropas: &#8220;Hay que ponerse de cara al sol&#8221;<br />
para combatir al enemigo. Y los soldados replicaron: &#8220;Estás<br />
loco&#8221;. Él respondió: &#8220;Sacaremos brillo a nuestros<br />
escudos&#8221;. No hay más solución que confrontarse con<br />
la Medusa de lo virtual y de la eugenesia.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- Desde Fukuyama se habla del fin de la historia. Usted habla de una forma perdida de la historia.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: Fukuyama tiene razón y a la vez está en un error. Efectivamente,<br />
asistimos al fin del tiempo histórico, de la larga duración,<br />
el del tiempo local de las sociedades inscritas en los territorios<br />
dados, de las alternancias diurnas y nocturnas, de los usos<br />
y horarios, de las generaciones. El tiempo mundial, el de la<br />
inmediatez, la instantaneidad, y la ubicuidad destruye los fundamentos<br />
de la historia al suplantar las temporalidades locales. La historia<br />
se vuelve estadística. Ya no está exocentrada sino egocentrada<br />
en el presente perpetuo. Y este nuevo régimen del tiempo astronómico<br />
o universal carece de referencias en cuanto al destino de los<br />
hombres.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- Su investigación inventa un lugar en el cruce de las disciplinas<br />
(urbanismo, estrategia, teoría de la técnica, ergonomía, sociología&#8230;)<br />
para tratar cuestiones como la velocidad, la guerra, las nuevas<br />
tecnologías&#8230; A este respecto, usted habla de &#8220;dromología&#8221;<br />
o ciencia de los fenómenos de la velocidad.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: La dromología (de dromos) es la &#8220;lógica de la carrera&#8221;. Sin comprender la velocidad o la aceleración no se puede aprehender<br />
el territorio. El territorio se define, en efecto, como el medio-<br />
velocidad regido por el animal (con la domesticación del caballo),<br />
después como el de la potencia marítima, seguido del de la revolución<br />
de la industria y de los transportes. Hoy se asiste a la puesta<br />
en practica de la velocidad absoluta del dominio electromagnético.<br />
La velocidad es, pues, un medio. Y el territorio es entonces<br />
a la vez aquello que permanece y que se cultiva y lo que pasa.<br />
La dromología surge a comienzos del siglo con los futuristas<br />
y se nutre del pensamiento de la técnica a partir, sobre todo,<br />
de Heidegger. Yo me esfuerzo por abordar todo dominio en términos<br />
de velocidad, determinando qué tipo de aceleración está<br />
en juego. La dromología sería a la sociedad moderna lo que la<br />
musicoloía a la música moderna: una inteligencia rítmica, coreográfica,<br />
de los grandes flujos y movimientos del pensamiento, de las<br />
conquistas. Porque, si ésta es la época del dinero, la velocidad<br />
es el poder o la cara oculta de la riqueza. La revolución de<br />
los transportes ha llevado hasta su punto más alto una<br />
aceleración máxima que desemboca hoy en la velocidad de la luz<br />
de las ondas electromagnéticas, haciendo posibles las teletransmisiones,<br />
las redes electrónicas etc., en una palabra, la mundialización.<br />
El gran encierro del que hablaba Foucault no tuvo lugar en el<br />
siglo XX, y se perfila en el XXI.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">- Usted va muy lejos a este respecto porque contrariamente a Deleuze,<br />
que piensa la velocidad como intensidad liberadora, usted no<br />
vacila en evocar el fascismo.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P. V.: Desde 1910 el futurismo ha introducido<br />
con la velocidad el odio del mundo. El fascismo lo definiría<br />
en primer lugar como asalto. Para Heidegger en Friburgo, el<br />
ser es el asalto; tras la guerra, es la espera&#8230; Indiscutiblemente,<br />
el fascismo y la velocidad se emparejaron para provocar una<br />
reducción del mundo, por lo demás aprobada por Hitler cuando<br />
afirma en 1943: &#8220;El mundo es en adelante demasiado pequeño<br />
para la guerra&#8221;. En el nazismo, paralelamente a Auschwitz,<br />
se produce la exterminación mediante la<em> Blitzkrieg</em>, es<br />
decir, por el asalto absoluto.</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">-En la actualidad, hay fascinación por el ciberespacio. Usted se<br />
encuentra entre los que critican este nuevo avatar del mito<br />
de la comunicación. ¿Cómo define usted este territorio?</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify">P.V.: El ciberespacio es la última forma de la cibernética social,<br />
es decir, de la interconexión de los individuos y de la puesta<br />
en la red de lo viviente. La cibernética, según Wiener, se define<br />
como una ciencia del gobierno. Si la velocidad es el poder,<br />
la velocidad absoluta que permite la cibernética instantánea<br />
es el poder absoluto. Se podría asistir a un condicionamiento<br />
mundial de las sociedad de y por el ciberespacio. Y, respecto<br />
al espacio, se trata sobre todo del tiempo, ya que aquí el territorio<br />
se confunde con la tierra, es decir, con un espacio limitado.<br />
Nosotros somos la única sociedad que ha alcanzado los límites<br />
planetarios. La mundialización es el fin del mundo, no en sentido<br />
apocalíptico, sino en el sentido de un acabamiento, de una clausura.<br />
El ciberespacio señala el advenimiento de este medio- velocidad<br />
absoluta, convertido en <em>pole position </em>de la carrera.<br />
El medio político por excelencia. La puesta en práctica de la<br />
velocidad de la luz hace que la Tierra en cuanto a extensión<br />
se reduzca, por así decirlo, a nada, y que el único lugar que<br />
subsista sea la velocidad misma. Cuando Einstein habla de la<br />
relatividad, se refiere a los espacios cósmicos, a la velocidad<br />
de las partículas. La velocidad de la luz es, como su nombre<br />
lo indica, un horizonte cosmológico. Hoy la relatividad ha sido<br />
repatriada en la Tierra, a escala de la vida cotidiana, y nosotros<br />
debemos regularla a través del ciberespacio, ¡hic et nunc! (*)</p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="center"><img src="http://www.temakel.com/fotoviriliod.jpg" border="0" height="266" width="277" /></p>
<p class="Estilo1" style="line-height:100%;" align="justify"><strong>(*) Fuente:</strong> <strong><font face="Times New Roman">&#8220;Hay que defender la historia&#8221;, entrevista con Paul Virilio,<br />
por</font><strong><font face="Times New Roman"><a title="ID21" name="ID21"></a>Rachid Sabbaghi y Nadia Tazi</font>; editada con anterioridad en<br />
</strong><font face="Times New Roman">El Pasante. No. 27-28.<br />
Madrid, España; y Hemeroteca<a title="ID21" name="ID21"></a>:Virtual ANUIES<br />
hemerodigital.unam.mx/ANUIES, Asociación<br />
Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior<br />
http://www.anuies.mx .</font></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://hipercroquis.net/2006/10/24/la-necesidad-de-defender-la-historia-entrevista-con-paul-virilio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Paul Virilio: Velocidad e información</title>
		<link>http://hipercroquis.net/2006/10/24/paul-virilio-velocidad-e-informacion/</link>
		<comments>http://hipercroquis.net/2006/10/24/paul-virilio-velocidad-e-informacion/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Oct 2006 19:52:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
				<category><![CDATA[contemporáneas]]></category>
		<category><![CDATA[críticas]]></category>
		<category><![CDATA[paul virilio]]></category>

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		<description><![CDATA[Velocidad e información. ¡Alarma en el ciberespacio! por Paul Virilio [artículo aparecido en "Le monde diplomatique", Agosto de 1995] Los fenómenos asociados de inmediatez e instantaneidad son en nuestros días uno de los problemas más apremiantes que confrontan las estrategias políticas y militares. El tiempo real prevalece sobre el espacio real y la geosfera. La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Velocidad e información. ¡Alarma en el ciberespacio!<br />
</strong>por Paul Virilio</p>
<p>[artículo aparecido en "<a href="http://www.monde-diplomatique.es">Le monde diplomatique</a>", Agosto de 1995]</p>
<p>Los fenómenos asociados de inmediatez e instantaneidad son en nuestros<br />
días uno de los problemas más apremiantes que confrontan<br />
las estrategias políticas y militares. El tiempo real prevalece<br />
sobre el espacio real y la geosfera. La supremacía del tiempo real,<br />
la inmediatez, sobre espacio y superficie es un hecho consumado y tiene<br />
un valor inaugural (anuncia una nueva época). Algo correctamente<br />
evocado en un anuncio francés elogiaba con estas palabras los teléfonos<br />
celulares: &#8220;el planeta Tierra nunca ha sido tan pequeño&#8221;. Es un<br />
momento dramático en nuestra relación con el mundo y para<br />
nuestra visión del mundo.<span id="more-89"></span></p>
<p>Hay tres barreras físicas establecidas: el sonido, el calor y<br />
la luz. Las dos primeras ya han sido superadas. La barrera del sonido ha<br />
sido barrida por el super e hipersónico avión, mientras la<br />
barrera del calor es penetrada por el cohete que saca a seres humanos fuera<br />
de la órbita de la Tierra para aterrizar en la Luna. Pero la tercera<br />
barrera, la de la luz, no es algo que se pueda traspasar: te estrellas<br />
contra ella. Es precisamente esta barrera del tiempo la que confronta la<br />
historia en el día de hoy. Haber alcanzado la barrera de la luz,<br />
haber alcanzado la velocidad de la luz, es un hecho histórico que<br />
deja la historia en desorden y confunde la relación del ser viviente<br />
con el mundo. El sistema político que no hace esto explícito<br />
desinforma y engaña a sus ciudadanos. Tenemos que reconocer aquí<br />
un cambio principal que afecta a la geopolítica, geoestrategia,<br />
pero también por supuesto a la democracia. puesto que ésta<br />
última es tan dependiente de un lugar concreto, la ciudad.</p>
<p>El gran evento que amenaza para el siglo XXI en conexión con<br />
esta velocidad absoluta es la invención de una perspectiva de tiempo<br />
real, que suplantará a la perspectiva del espacio real que fue inventada<br />
por los artistas italianos del Quattrocento. Todavía no ha sido<br />
suficientemente enfatizada con cuanta profundidad, la ciudad, la política,<br />
la guerra y la economía del mundo medieval fueron revolucionadas<br />
por la invención de la perspectiva.</p>
<p>El ciberespacio es una nueva forma de perspectiva. No coincide con la<br />
perspectiva audiovisual que ya conocemos, Es una perspectiva completamente<br />
nueva, libre de cualquier referencia previa: es una perspectiva táctil.</p>
<p>Ver a distancia, oir a distancia: esa era la esencia de la antigua perspectiva<br />
audiovisual. Pero tocar a distancia, sentir a distancia, esto equivale<br />
un cambio de perspectiva hacia un dominio que todavía no se abarca:<br />
el del contacto, el contacto a distancia, el telecontacto.</p>
<p>Junto al levantamiento de las superautopistas estamos enfrentándonos<br />
a un nuevo fenómeno: la pérdida de orientación. Una<br />
pérdida de la orientación fundamental que complementa y concluye<br />
la liberación social y la realización de los mercados financieros<br />
cuyos nefastos efectos son bien conocidos. Se está haciendo una<br />
duplicación de realidad sensible en realidad y virtualidad. Amenaza<br />
una estereo-realidad de géneros. Una pérdida total de los<br />
comportamientos del individuo que amenaza con ser abundante. Existir es<br />
existir &#8211; in situ -, aquí y ahora, &#8211; hic et nunc -. Esto es precisamente<br />
lo que se está viendo amenazado por el ciberespacio y lo instantáneo,<br />
la información globalizada fluye, lo que hay delante es una distorsión<br />
de la realidad; es un shock, una conmoción mental, y este resultado<br />
debería interesarnos. ¿Por qué?: Porque nunca ningún<br />
progreso en una técnica ha sido llevado a cabo sin acercarte a sus<br />
aspectos negativos específicos. El aspecto negativo de estas autopistas<br />
de la información es precisamente esa pérdida de la orientación<br />
en lo que se refiere en la alteridad (el otro); es la perturbación<br />
en la relación con el otro y con el mundo.</p>
<p>Es obvio que esta pérdida de la orientación, esta no-situación,<br />
va a anunciar una profunda crisis que afectará a la sociedad y por<br />
lo tanto a la democracia. La dictadura de la velocidad al límite<br />
chocará cada vez más con la democracia representativa. Cuando<br />
algunos ensayistas se dirigen a nosotros en términos de &#8220;ciberdemocracia&#8221;,<br />
de democracia virtual; cuando otros afirman que la &#8220;democracia de opinión&#8221;<br />
va a reemplazar a la &#8220;democracia de partidos políticos&#8221;, uno no<br />
puede dejar de ver nada que no sea esa falta de orientación en asuntos<br />
de política, de los cuales el &#8220;media-comp&#8221; de Mayo de 1994 de Silvio<br />
Berlusconi fue una prefiguración de estilo italiano. La llegada<br />
de la era de los videntes y los sondeos de opinión necesariamente<br />
avanzarán con este tipo de tecnología. La palabra globalización<br />
es una farsa. No hay globalización, sólo hay virtualización.<br />
Lo que está siendo efectivamente globalizado es el tiempo. Ahora<br />
todo sucede dentro de la perspectiva del tiempo real: de hoy en adelante<br />
estamos pensados para vivir en un sistema de tiempo único<sup><a href="http://aleph-arts.org/pens/speed.html#N_1_">(1)</a></sup>.<br />
Por primera vez la historia va a revelarse dentro de un sistema de tiempo<br />
único: el tiempo global. Hasta ahora la historia ha tenido lugar<br />
dentro de tiempos locales, estructuras locales, regiones y naciones. Pero<br />
ahora, en cierto modo, la globalización y la virtualización<br />
están inaugurando un tiempo universal que prefigura una nueva forma<br />
de tiranía. Si la historia es tan rica, es debido a que era local,<br />
fue gracias a la existencia de tiempos limitados espacialmente que no hicieron<br />
caso a algo que hasta ahora sólo ha ocurrido en la astronomía,<br />
el tiempo universal. Pero en un futuro muy cercano, nuestra historia sucederá<br />
únicamente en tiempo universal, es, en sí mismo el resultado<br />
de la instantaneidad. De este modo vemos por un lado al tiempo real sustituyendo<br />
al espacio real. Un fenómeno que está haciendo de ambas distancias<br />
y superficies algo irrelevante en favor del &#8220;time-span&#8221; (tiempo de duración),<br />
y un extremadamente corto tiempo de duración en esto. Por otro lado<br />
tenemos el tiempo global, perteneciente al multimedia, al ciberespacio,<br />
increíblemente dominando la estructura del tiempo local de nuestras<br />
ciudades, nuestras vecindades. Tanto que hay un debate para sustituir el<br />
término &#8220;global&#8221; por &#8220;glocal&#8221;, una concatenación de las palabras<br />
local y global. Esto surge de la idea de que lo local ha llegado, por definición,<br />
a ser global y lo global, a ser local. Tal deconstrucción de la<br />
relación con el mundo no está desprovista de consecuencias<br />
en la relación entre los propios ciudadanos, nada se obtiene sin<br />
que se tenga también algo que perder. Lo que se ganará de<br />
la información y la comunicación electrónica necesariamente<br />
provocará una pérdida en alguna otra cosa. Si no somos conscientes<br />
de esa pérdida y no la tenemos en cuenta, lo que ganemos carecerá<br />
de valor. Esta es la lección que debe aprenderse del previo desarrollo<br />
de la tecnología de los transportes. La realización del servicio<br />
de ferrocarril de alta velocidad ha sido posible sólo porque los<br />
ingenieros del s. XIX habían inventado el sistema de bloqueo automático<sup><a href="http://aleph-arts.org/pens/speed.html#N_2_">(2)</a></sup><br />
que es un método para regular el tráfico de forma que los<br />
trenes son acelerados sin riesgo de catástrofes ferroviarias. Pero<br />
hasta ahora la ingeniería de control del tráfico en las autopistas<br />
de la información brilla por su ausencia. Hallamos aquí otro<br />
punto importante: que ninguna información existe sin desinformación,<br />
y ahora un nuevo tipo de desinformación está poniéndose<br />
a la cabeza y es totalmente distinta a la censura voluntaria. Tiene que<br />
ver con cierto tipo de obstrucción de los sentidos, una pérdida<br />
de control sobre la razón de los géneros. Aquí yace<br />
un nuevo y mayor riesgo para la humanidad procedente de la multimedia y<br />
los ordenadores. Albert Einstein ya lo había profetizado en la década<br />
de los cincuenta, cuando habló sobre la &#8220;segunda bomba&#8221;. La bomba<br />
electrónica, después de la atómica. Una bomba por<br />
la cual la integración del tiempo real será a la información<br />
lo que la radioactividad es a la energía: La desintegración<br />
no afectará sólamente a las partículas de materia<br />
sino también a la gente que compone nuestras sociedades.</p>
<p>Esto es precisamente lo que se puede ver en el trabajo con la masa de desempleo,<br />
los trabajos unidos y el brote de empresas deslocalizadas. Uno podría<br />
suponer que del mismo modo que el surgimiento de la bomba atómica<br />
provocó la rápida elaboración de una política<br />
de disuasión adaptada al s. XXI, ésta podría ser<br />
una forma de disuasión para contrarrestar el daño causado<br />
por la explosión de información ilimitada. Éste<br />
será el mayor accidente del futuro, el que viene detrás<br />
de la sucesión de accidentes que fue específica de la<br />
era industrial. (Así mientras barcos, trenes, aviones o plantas<br />
nucleares fueron inventadas, naufragios, descarrilamientos, accidentes<br />
de aviación y el desastre de Chernobyl también fueron<br />
inventados al mismo tiempo&#8230;) Después de la globalización<br />
de las comunicaciones se debería esperar un tipo generalizado<br />
de accidente, sería algo como lo que Epicuro llamó el<br />
&#8220;accidente de accidentes&#8221; (y Saddam Husseim seguramente llamaría<br />
la &#8220;madre de todos los accidentes&#8221;). El colapso de la bolsa es una mera<br />
figura de ello sin importancia. Nadie ha visto este accidente generalizado<br />
todavía. Pero vigila si oyes hablar sobre la &#8220;burbuja financiera<br />
en la economía&#8221;: una metáfora muy significativa es utilizada<br />
aquí y hace aparecer visiones de algún tipo de nube recordándonos<br />
algunas otras nubes tan espantosas como las de Chernobyl&#8230;Cuando uno<br />
se cuestiona sobre los riesgos de accidentes en las autopistas de la<br />
información la finalidad no es la información en sí<br />
misma sino la absoluta velocidad de los datos electrónicos. El<br />
problema aquí es la interactividad. La ciencia de los ordenadores<br />
no es el problema, sino la comunicación por ordenadores, o más<br />
bien el (todavía no completamente conocido) potencial de la comunicación<br />
por ordenadores. En los USA, el Pentágono (origen de <em>internet</em>)<br />
está incluso hablando en términos de una &#8220;revolución<br />
de lo militar&#8221; junto con una &#8220;guerra de conocimiento&#8221;, que podría<br />
sustituir a la guerra de cerco, de la cual Sarajevo es un trágico<br />
recordatorio. Cuando Eisenhower dejó la Casa Blanca en 1961 apellidó<br />
el complejo militar &#8211; industrial &#8220;como una amenaza contra la democracia&#8221;.<br />
Sabía de lo que estaba hablando, ya que él ayudó<br />
a construirlo en primer lugar. Pero llega 1995, momento en el que el<br />
complejo militar informático está tomando forma con algunos<br />
líderes políticos americanos, más notablemente<br />
con Russ Perot y Newt Gingrich, que hablan sobre la &#8220;democracia virtual&#8221;<br />
[3] en un espíritu con reminiscencias del misticismo fundamentalista,<br />
¿cómo no alarmarse?. ¿Cómo no ver las <em>outlines</em><br />
de la cibernética convertidas en una política social?<br />
El narcocapitalismo del <em>wired world,</em> el poder sugestivo de las<br />
tecnologías virtuales no tiene paralelo. Al lado del ilícito<br />
narco-capitalismo basado en drogas, que está actualmente desestabilizando<br />
la economía mundial, se está construyendo rápidamente<br />
una narco-economía de comunicación por ordenadores. La<br />
cuestión sería si los paises desarrollados no están<br />
jugando con tecnologías virtuales para devolver la pelota a los<br />
países subdesarrollados que están, especialmente en Latinoamérica,<br />
viviendo de la producción ilícita de drogas químicas.<br />
Cuando uno observa cuánto esfuerzo de investigación en<br />
tecnologías avanzadas se ha canalizado en el campo del ocio (videojuegos,<br />
gafas de realidad virtual, etc&#8230;). ¿Debería este potencial,<br />
sometido e instantáneo, que está siendo desencadenado<br />
por estas nuevas técnicas en las poblaciones, permanecer oculto?.<br />
Algo está flotando entre nosotros que parece un &#8220;ciberculto&#8221;.<br />
Debemos saber que las nuevas tecnologías de conocimiento sólo<br />
promoverían la democracia si, y solamente si, nos oponemos desde<br />
el principio a la caricatura de la sociedad global que es tramada para<br />
nosotros desde las grandes empresas multinacionales lanzándose<br />
a sí mismas, en una marcha peligrosa, a las autopistas de la<br />
información.;</p>
<hr noshade="noshade" size="1" width="100%" /><a title="N_1_" name="N_1_"></a>1. &#8220;Le temps unique&#8221;, en francés. Esta es<br />
una referencia a la ahora casi paradigmática editorial &#8220;La perseè<br />
unique&#8221; de Ignacio Ramonet, en Le Monde Diplomatique, Enero de 1995.<a title="N_2_" name="N_2_"></a>2. El sistema de bloqueo automático consiste<br />
en separar una red de ferrocarril en segmentos, cada uno protegido por<br />
una señal de acceso. Un tren recorriendo un segmento automáticamente<br />
lo cierra (mientras al segmento previo sólo se puede acceder con<br />
una reducida velocidad). Este sistema permite a una hilera de trenes correr<br />
a alta velocidad dentro de una distancia controlada ( dos bloqueos por<br />
ejemplo, típicamente,  3 1/2 millas entre cada uno). Este sistema<br />
no puede prevenir totalmente colisiones frontales, y es por lo tanto utilizado<br />
mejor en redes ferroviarias de varias vías.[via <a href="http://aleph-arts.org/" target="_blank">aleph-arts</a>]</p>
<p><img src="http://www.temacom.org/ventocinema06/foto/vento06_PaulVirilio_1H.jpg" height="276" width="390" /></p>
<p><strong>Acerca de Paul Virilio:</strong></p>
<p>Arquitecto, urbanista, filósofo, su pensamiento<br />
describe una visión integral de lo urbano y de la urbanística<br />
dentro de un sistema tecnológico avanzado, donde la velocidad<br />
(el tiempo), la información y las redes juegan un papel determinante.<br />
La civilización actual se diferencia por un rasgo: la velocidad,<br />
que entraña incertidumbre, riesgo&#8230; accidente. Las catástrofes<br />
no son nuevas, pero hay una vértigo cultural nacido de la aceleración<br />
del ritmo de la historia. El mundo de los medios de comunicación<br />
y el desarrollo de la cibernética aparecen de forma continua<br />
en su obra. Describe los problemas de una sociedad de la información<br />
donde el ciudadano se ve sometido a procesos de simulación<br />
de abundancia que esconden la realidad de la desinformación.</p>
<p>Desde una visión determinista del desarrollo tecnológico,<br />
la crítica de Virilio entiende que las nuevas técnicas<br />
secuestran, seducen, simulan la realidad, ‘hacen desaparecer la realidad’.<br />
Para Virilio, la primera de las seducciones de la tecnología<br />
es la velocidad, la capacidad de romper lo previsible, como instrumento<br />
de control y dominación, pero también de riesgo, de<br />
precipitación hacia un ‘nuevo desorden mundial’, porque ‘parar<br />
significa morir’. El vértigo de la aceleración hace<br />
que la información conocida no coincida con la realidad sobrevenida,<br />
porque la realidad va más rápida que la información.<br />
Por ello, controlar la tecnología, la velocidad del cambio,<br />
es controlar la sociedad, el espacio y la información.<br />
Las guerras por el control han conocido el desarrollo de la bomba<br />
atómica, la bomba genética y, más tarde, según<br />
el pensador francés, la ‘bomba infromática’, que, desde<br />
una visión pesimista, enuncia como el anticipo de la nueva<br />
Babel, en un mundo atemorizado por el narcotráfico informatizado,<br />
el terrorismo, las armas ‘inteligentes’.<br />
La crítica ácida de Virilio, que contrastó con<br />
radicalidad durante los años de literatura tecnocéntrica<br />
complaciente, ha cobrado actualidad tras el 11 de septiembre de 2001<br />
y de las guerras preventivas. En su libro <em>Estrategia de la decepción</em><br />
habla de los ‘ataques automáticos’ dirigidos por los Estados<br />
Unidos contra los ‘Estados delincuentes’, basados en la ilusión<br />
tecnológica desarrollada por Washington tras la caída<br />
del muro de Berlín.<br />
Virilio retoma a <font color="#666633"><a href="http://www.infoamerica.org/teoria/wiener1.htm">Wiener</a></font><br />
en los fundamentos de la cibernética para descubrir en el desarrollo<br />
de la tecnología las claves de un nuevo totalitarismo. Si la<br />
cibernética es la gestión la red de lo humano en su<br />
dimensión individual y social, la aceleración tecnológica,<br />
la velocidad de la técnica se convierte en poder y la velocidad<br />
de la cibernética en ‘tiempo real’ se hace poder absoluto.<br />
La globalización –la ‘mundialización del tiempo y la<br />
velocidad’- es, por consiguiente, el acotamiento espacial del control<br />
a través del dominio tecnológico. Al tiempo, esa velocidad<br />
se desprende de los referentes históricos, los aleja y oculta,<br />
por lo que la historia se transforma en mera estadística.<br />
Relevantes son sus reflexiones sobre el mundo de la imagen, ya que<br />
aúna y superpone en el imaginario individual y social los distintos<br />
planos de visualización. Para Virilio no hay imágenes<br />
autónomas. La imagen mental, la imagen virtual de la consciencia,<br />
no se puede separar de la imagen ocular de los ojos, ni se puede tampoco<br />
separar de la imagen corregida ópticamente. Enuncia un conjunto<br />
indivisible: imágenes mentales, biológico-oculares,<br />
físico-ópticas, gráficas o pictóricas,<br />
fotográficas, cinematográficas, videográficas,<br />
holográficas e infográficas. Forman una sola y misma<br />
imagen, como ‘enorme nebuloso filosófica’, como una extensión<br />
bio-tecnológica de percepción-interpretación,<br />
que supone una mutación en el régimen de interacción<br />
individual y social. Las imágenes electrónicas, dinámicas<br />
y modelables por su definición numérica, crean un nuevo<br />
estatuto, una nueva cultura en el conjunto de las relaciones sociales<br />
y políticas. Pero sobre todas las imágenes se impone<br />
el flujo dirigido de las imágenes virtuales, recreadas por<br />
el culto a la cirugía estética de lo digital, con representaciones<br />
publicitarias idealizadas que ocultan las miserias de la realidad.</p>
<p>[via<a href="http://www.infoamerica.org" target="_blank"> infoamerica</a>]</p>
<p class="poweredbyperformancing">powered by <a href="http://performancing.com/firefox">performancing firefox</a></p>
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