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	<title>hipercroquis &#187; geográficas</title>
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	<description>arquitectura + media desde 2006</description>
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		<title>Deyan Sudjic: &#8220;La arquitectura se propaga como la gripe aviar&#8221; (entrevista)</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Aug 2007 12:32:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
				<category><![CDATA[arq + poder]]></category>
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		<description><![CDATA[[publicado en EL PAIS, 04/07/2007] EL PODER DE LA ARQUITECTURA es una entrevista a Deyan Sudjic por ANATXU ZABALBEASCOA Cuando Deyan Sudjic (Londres, 1952) se dio cuenta de que jamás sería un gran arquitecto cambió los plazos largos de la construcción por la inmediatez del periodismo. Crítico de arquitectura en The Observer, fundó la mítica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>[publicado en <a href="http://www.elpais.com">EL PAIS</a>, 04/07/2007]</em><br />
EL PODER DE LA ARQUITECTURA es una entrevista a Deyan Sudjic por ANATXU ZABALBEASCOA</p>
<p>Cuando Deyan Sudjic (Londres, 1952) se dio cuenta de que jamás sería un gran arquitecto cambió los plazos largos de la construcción por la inmediatez del periodismo. Crítico de arquitectura en The Observer, fundó la mítica revista Blue Print y dirigió la italiana Domus. Hoy es, además, director del Design Museum de Londres, junto a Tower Bridge, en la renovada orilla sur del Támesis. Allí habla de su polémico ensayo La arquitectura del poder (Ariel), en el que sostiene que la arquitectura nunca cambia, que siempre tiene que ver con lo mismo: el poder, la gloria, el espectáculo, la memoria, la identidad y las preguntas primordiales.</p>
<p>PREGUNTA. ¿La arquitectura tiene que ver hoy con lo mismo que hace 2000 años?<br />
RESPUESTA. Es cierto que hoy las cosas suceden antes. Hay más gente y nos movemos más. Pero no es algo novedoso. Tampoco lo es la globalización. La gente siempre se ha movido. Las ciudades son más antiguas que los países. Londres existió mucho antes que Inglaterra. Alejandría era hace 2000 años una ciudad con judíos, latinos y árabes. Y eso, para mí, es la condición contemporánea.<span id="more-171"></span></p>
<p>P. Usted dice que casi todos los políticos terminan por usar a los arquitectos. ¿No se da también el caso contrario?<br />
R. Los arquitectos son los políticos más listos. Aunque los hay tontos. Todos los políticos buscan el efecto Guggenheim. Es un hecho. Pero bueno, uno escribe un libro y exagera para transmitir una idea.</p>
<p>P. ¿Ha exagerado mucho?<br />
R. No. Alguien lo describió como una mezcla de cotilleo e investigación. La mayoría de los historiadores de la arquitectura no dan relevancia a ciertos factores contextuales. Mi objetivo no era tanto describir edificios sino explicar qué los hace posibles.</p>
<p>P. En su libro menciona a Hitler como inventor del efecto Guggenheim. ¿Lo hace con cinismo?<br />
R. No. Me sorprendió leer en el diario de Speer [el arquitecto del Tercer Reich] cómo el ministro de finanzas pedía en 1934 moderación en el gasto y Hitler decía que no se le hiciera caso: que llegarían los americanos y verían el proyecto para el nuevo Berlín. Pero el origen de ese fenómeno está en las aldeas de la Toscana, que organizaban el turismo religioso en torno a las reliquias de los santos. La idea de crear un sitio aparentemente mágico se basaba ya en la certeza de que llegarían los visitantes.</p>
<p>P. Nunca ha habido tanta arquitectura, y tan visible, hecha por tan pocas personas. ¿Cuál es el peligro?<br />
R. Muchos: quien compra una firma y no un proyecto puede acabar adquiriendo una caricatura. El trabajo que se hace con prisas no puede ser bueno.</p>
<p>P. ¿Cree que lo que ocurrió en el mundo del arte, que los críticos debían decir lo que estaba bien y lo que no, está comenzando a pasar en la arquitectura?<br />
R. Las cosas se ven diferentes cuando sabes quién firmó el cuadro. Norman Foster tiene un estudio de 900 personas. Zaha Hadid está en 250 y eso cambia las cosas. Y supongo que Moneo todavía trabaja con 25. Es una elección. Pero parece que no puedas decir que no. La caravana de arquitectos se ha trasladado de Pekín a Dubai. Lo siguiente será Kazajistán. Te preguntas por qué la gente dice sí.</p>
<p>P. ¿Serían más felices siendo 25?<br />
R. Sería una buena pregunta. Algo cambió cuando desapareció la división entre los arquitectos del círculo cultural y los comerciales. Hace 25 años, los arquitectos de los que hemos hablado no hubieran construido torres de oficinas en Londres sino bibliotecas, museos y vivienda social para zonas en desarrollo.</p>
<p>P. ¿Y cuál es el precio por construir tanto?<br />
R . Foster, cuando era algo más joven, firmó obras maestras que lo convirtieron en un genio. El Banco de Hong Kong &amp; Shanghai, por ejemplo. Ahora, te asomas a la ventana y ves diez proyectos de Foster. Ninguno es malo. Todos son bastante buenos. Pero él, en determinado momento, tuvo que tomar una decisión: ¿Quiero ser bastante bueno o sobresaliente?</p>
<p>P. ¿Qué será lo siguiente en arquitectura? ¿Qué viene tras el star system?<br />
R. Nos acercamos a una época de arquitectura austera. Los estudiantes vuelven a valorar el trabajo pegado a la tierra que hicieron los Smithson.</p>
<p>P. Su libro sale ahora en chino, pero censurado, sin el capítulo sobre la plaza de Tiananmen.<br />
R. Sí, y no sabía si publicarlo o no.</p>
<p>P. ¿Por qué accedió?<br />
R. No quiero que me prohíban la entrada en China. Es demasiado interesante lo que está sucediendo.</p>
<p>P. ¿China es hoy la tierra de las oportunidades o territorio de gánsteres, el Chicago del siglo XXI?<br />
R. Eso es Moscú, donde no tienen interés en ningún sistema legal. La mujer del alcalde es una de las mayores constructoras de la ciudad, pero la tragedia es todo lo que están destruyendo. Pekín es otra cosa. Si hoy lanzara una revista de arquitectura lo haría en Pekín. Está ocurriendo tanto y tan rápido que estar allí cuatro años significa ver cambiar el mundo. La primera vez que fui, hace quince años, sólo había camiones con verduras y el aeropuerto era como un refugio. He ido seis veces y cada vez es un sitio diferente. El boom de la construcción es también el agujero negro por el que el mundo está desapareciendo. Supongo que el partido comunista sabrá reconocer una situación prerrevolucionaria, porque eso es lo que tienen allí.</p>
<p>P. ¿Y qué es Dubai?<br />
R. Un intento interesante de cambiar la perspectiva del mundo. En Dubai hablan de estar a medio camino entre Bombay y París. Se está creando un mundo que tiene también otros centros. Allí ves todo tipo de extravagancias -un salto de esquí en medio del desierto y cosas así- y no ves muchos árabes, sino indios, iraníes, chinos. Es una cultura híbrida que aprende de Singapur, la primera ciudad-Estado contemporánea junto a Hong Kong. Hacen lo mismo que ellos. Primero, fundar una línea aérea. Luego, invertir en guggenheims.</p>
<p>P. &#8220;El problema de los rascacielos&#8221;, escribe usted, &#8220;es que no sabemos qué pensar de ellos. Y que las torres más altas del mundo se construyen ahora en ciudades que no sabríamos ubicar en el mapa&#8221;. ¿Cómo va a cambiar esto el mundo?<br />
R. El cambio puede verse ya en las ciudades europeas. Hace veinte años hubiera sido imposible hacer rascacielos en Londres o en Barcelona. La gente se acostumbra a que las ciudades tengan un aspecto y cuesta cambiarlo. Creo que el alcalde de Londres fue a Pekín y vio que primero habían construido el perfil de la ciudad y luego comenzaron a crear puestos de trabajo. E importó el modelo.</p>
<p>P. De modo que nos copian y les copiamos la copia.<br />
R. Sí. La arquitectura se propaga como la gripe aviar. Un rascacielos es una idea muy básica. También el Guggenheim. Se levantan esos edificios para mejorar las ciudades, pero el objetivo es que los fabricantes no se vayan a otro sitio.</p>
<p>P. ¿Hay algún peligro en mezclar lo local con lo universal?<br />
R. Una vez le pregunté a Enric Miralles por qué algunas culturas producen buena arquitectura y otras no. Me respondió que era como las setas en el sótano: pones una y el resto crece solo. Algunas culturas producen una cultura arquitectónica propia. China va camino de hacerlo. Japón lo hizo hace años. Finlandia la tiene. Y Cataluña. Austria también pero Alemania no. Los grandes arquitectos ejercen una sombra sobre los demás, pero sirven de estímulo. Piense en lo que Barragán hizo por México. Los buenos arquitectos hacen que una cultura lejana pase de la periferia al centro.</p>
<p>P. ¿Y qué hace a un buen arquitecto y a un buen edificio?<br />
R. La capacidad para entender las cosas de otra manera, trabajo duro, autenticidad. Lo realmente malo en arquitectura es lo que no puede cambiar: viviendas sociales que no admiten variaciones, oficinas que no pueden alterarse. Los almacenes del siglo XIX son hoy magníficos museos o viviendas. Las ciudades que sólo pueden crecer de una manera son malas. Las que pueden cambiar y adaptarse son las buenas.</p>
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		<title>Skyscraping Dubai</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Aug 2007 23:48:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
				<category><![CDATA[arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[geográficas]]></category>
		<category><![CDATA[paisajes]]></category>
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		<description><![CDATA[Like some mechanoid Arab Godzilla, Dubai emerges from the desert haze and Persian Gulf coastline, super-sizing itself as it goes. A mega-project studded spectacle that unavoidably boggles the mind. Audaciousness on such a scale, and yet alongside that arab saying “My father rode a camel. I drive a car. My son flies a jet-plane. His [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h2><a href="http://www.skynoise.net/2007/07/20/skyscraping-dubai/" rel="bookmark" title="Permanent Link to Skyscraping Dubai"><br />
</a></h2>
<p class="entry">Like some mechanoid Arab Godzilla, Dubai emerges from the desert haze and Persian Gulf coastline, super-sizing itself as it goes. A mega-project studded spectacle that unavoidably boggles the mind. Audaciousness on such a scale, and yet alongside that arab saying “My father rode a camel. I drive a car. My son flies a jet-plane. His son will ride a camel,” it’s hard not to think of it as foundations for the world’s most elaborate ghost town.</p>
<p><img src="http://www.skynoise.net/images/dubai3.jpg" alt="dubai" /></p>
<p><strong>Vat Ist Dubai? </strong><br />
Back in 1971 the modern emirate of Dubai was created with the formation of the United Arab Emirates, a federation of seven emirates on the Eastern side of the Arabian peninsula, at the entrance to the Persian Gulf. Surrounded by oil-rich nations and within short distance of most of Europe and Asia, Dubai has established itself as a key financial centre and trading route destination, featuring the world’s largest human made port. And they seem to like that kind of scale there.<span id="more-156"></span></p>
<p><strong>Mega Mega Mega</strong><br />
Higher than 800m tall when finished, will be the world’s tallest structure : the Burj Dubai. Then there’s ‘The World’, a collection of 300 artificial islands &#8211; that means yes, each one is being constructed &#8211; that form the shape of the world’s continents. ( Apparently Australasia has already been sold to a developer from Kuwait.) The World (( “<a href="http://www.theworld.ae/videotour.html">Take a tour of the world, and view our corporate video</a>” ) is not to be confused with The World’s Largest Shopping Mall &#8211; due for completion in 2008, and not to be confused with the worlds largest shopping mall which already exists in Dubai. Nor should The World be confused with <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Palm_Islands">the Palm Islands</a>, the three largest artificial islands in the world. There is already one giant indoor ski resort ( while it is 40-50 degrees C outside! ), and a second one is planned, complete with revolving mountain. Also revolving &#8211; each floor of a planned <a href="http://archive.gulfnews.com/articles/06/11/30/10086170.html">rotating skyscraper</a>, a ‘tower in motion’ with heliport, swimming pools, outdoor gardens and floors that rotate independently from each other ( from stored solar energy) . There’s a Chess City planned, with 32 tower blocks of 64 floors, each in the form of a chess piece, The Restless Planet dinosaur theme park featuring more than 100 moving animatronic dinosaurs, a pyramid and a building called Atlantis that will cost $600m and include a “swim-with-the-dolphins encounter programme”, an actual underwater hotel and recently proposed &#8211; one of my favourites &#8211; ‘The Cloud’, still in concept design but has to be seen to be believed, a small village ( complete with lake and rotating bridges ) elevated 300 metres in the air above Dubai ( “a translucent floating island” ) and supported on slanting legs resembling rain. <a href="http://www.dezeen.com/2007/06/14/the-cloud-by-atelier-hapsitus">Check the artist sketches</a>, I like the guy playing cricket at the base.</p>
<p><img src="http://www.skynoise.net/images/dubai2.jpg" alt="dubai cloud" /></p>
<p>All those projects just end up sounding like science fiction in the end…. for a better sense of Dubai out of controlness, try this all you can eat photo explanation of why <a href="http://ueba.net/hosted_pages/Dubai-20070201">one fifth of the world’s cranes are currently at use in Dubai</a>.</p>
<p><strong>Arriving in Dubai</strong><br />
Turned out just before June, that the cheapest available Melbourne to Istanbul ticket ( for arriving by a certain date to play pixels with artificialeyes.tv ) was with Emirate Airlines &#8211; which also meant a stop off in Dubai, flying in over the desert to a sudden and abundant sprouting of buildings, hyper-green landscapes and football fields, resources from all over the world converging at this one particular location and seeming to swell after every blink of the eye.</p>
<p>Browsing through Open Skies ( the in-flight magazine for Emirate Airlines ), confirmed I was not remotely / ballpark / galaxies near their target <img src="http://www.skynoise.net/images/dubai4.jpg" alt="dubai" align="left" hspace="10" />market. Having passed on the calf-skin credit card holder ( only a few hundred euros ) and other delectable duty free items, scanning and skimming the magazine highlighted a few key phrases such as :<br />
“open the door to a new member of the global elite,” “(real estate brand) xxxxx, the defined height of luxury,” “from the developers of some of the world’s most prestigious properties, we present…”, and while I quite liked “peerless opulence awaits the elite few”, it was hard to go past “a global landmark of grandeur &amp; elegance, to give new meaning to opulence and exclusivity… at this premier luxury address….. owning a Rolls Royce is one of the premium entitlements of luxury living …. A fleet of luxury cars will will be part of your personal asset on a shared ownership basis.”</p>
<p>And then flipping open the newspaper revealed an ad for a sand-dune tour guide that used a fleet of Hummers… which maybe makes sense here of all places &#8211; its not like they’d run out of oil. Except as it turns out, they will run out of oil within 20 years in Dubai, and have already made plans to shift from this, revenues from petroleum and natural gas contributing to less that 3% of Dubai’s 2006 economy. <img src="http://www.skynoise.net/images/dubaihummer.jpg" alt="dubai hummer" /></p>
<p><strong>Bleary Half-day Impressions?</strong><br />
Heat. Wealth. Heat. Airport wi-fi. Photo sharing site Flickr.com inaccessible, banned for not matching the cultural and/or politicial views of the UAE. More advertising aimed at people with much fatter wallets. Read about the huge underclass of mostly foreign workers enabling all of this to be built, some 250,000 mostly Indian and Pakistani men who lived in camps and would earn in 6 months, enough money to stay one night at the hotels they were building. Read that although Dubai is one of the more liberal Emirates, gay and lesbian visitors were urged to be cautious with their behaviour, as the punishment for homosexuality is kinda severe…. <a href="http://wikitravel.org/en/Dubai">the death penalty</a>!</p>
<p>And as Andy Nicholson from the Guardian <a href="http://tinyurl.com/77sfu">observes (in a juicy article) </a> :<br />
“There is no hint of democracy in Dubai. There is a consultative council whose members are nominated by the ruling family. A group of five old Arab families control the entire emirate. Not the modern centre of the Arab world but, more than that, the Arab centre of the modern world.”</p>
<p>Further reading? <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Dubai">Wikipedia</a> for the bare bones, Mike Davis for the gravy &gt;&gt; <a href="http://www.tomdispatch.com/post/5807/mike_davis_on_a_paradise_built_on_oil">Sinister Paradise : Does the Road to the Future End at Dubai?</a></p>
<p>[via <a href="http://www.skynoise.net/" target="_blank">skynoise</a>]</p>
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		<title>Danwei TV Hard Hat Show: Big Buildings of Beijing (03:57)</title>
		<link>http://hipercroquis.net/2006/12/02/danwei-tv-hard-hat-show-big-buildings-of-beijing/</link>
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		<pubDate>Sat, 02 Dec 2006 02:26:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
				<category><![CDATA[arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[contemporáneas]]></category>
		<category><![CDATA[geográficas]]></category>
		<category><![CDATA[infraestructuras]]></category>
		<category><![CDATA[Koolhaas]]></category>

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		<description><![CDATA[A short video about showing the current state of four of Beijing&#8217;s new mega buildings: A short video about showing the current state of four of Beijing&#8217;s new mega buildings: - Rem Koolhaas&#8217; new CCTV building - Paul Andreu&#8217;s National Theater - The National Swimming Center or &#8216;Water Cube&#8217; designed by PTW - The Olympic [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="text-align:center; display: block;"><a href="http://hipercroquis.net/2006/12/02/danwei-tv-hard-hat-show-big-buildings-of-beijing/"><img src="http://img.youtube.com/vi/s0kWDZfJkuU/2.jpg" alt="" /></a></span>
<p><span style="display:none;"> 	A short video about showing the current state of four of Beijing&#8217;s new mega buildings:</span></p>
<p><span style="display:inline;">A short video about showing the current state of four of Beijing&#8217;s new mega buildings:</span></p>
<p>- Rem Koolhaas&#8217; new CCTV building<br />
- Paul Andreu&#8217;s National Theater<br />
- The National Swimming Center or &#8216;Water Cube&#8217; designed by PTW<br />
- The Olympic Stadium designed Herzog &amp; de Meuron<br />
Shot and edited by Luke Mines, presented by Jeremy Goldkorn.</p>
<p>Danwei.org<br />
Danwei.tv</p>
]]></content:encoded>
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		<title>DIEGUEZ FRIDMAN: Museo de la prehistoria Gyeonggi-do Jeongok en Corea</title>
		<link>http://hipercroquis.net/2006/11/29/museo-de-la-prehistoria-gyeonggi-do-jeongok-en-corea/</link>
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		<pubDate>Wed, 29 Nov 2006 03:34:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
				<category><![CDATA[antrópicas]]></category>
		<category><![CDATA[contemporáneas]]></category>
		<category><![CDATA[geográficas]]></category>
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		<description><![CDATA[Museo de la prehistoria Gyeonggi-do Jeongok, Corea DIEGUEZ FRIDMAN arquitectos &#38; asociados Merit Award, 2006 En 1978 se descubren en la provincia de Gyeonggi, en el norte de Corea del Sur, restos arqueológicos de la era paleolítica. La excavación y la investigación de los objetos encontrados en el sitio, permiten rebatir la teoría aceptada hasta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="line-height:150%;margin:5px;"><strong><span><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok0.jpg" target="_blank" rel="lightbox[137]"><img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok0.jpg" align="right" height="202" width="476" /></a></span></strong><strong>Museo de la prehistoria          Gyeonggi-do Jeongok<span>, Corea</span><br />
DIEGUEZ FRIDMAN arquitectos            &amp; asociados<br />
</strong><span><strong>Merit Award, 2006</strong></span></p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;">En 1978 se descubren en la          provincia de Gyeonggi, en el norte de Corea del Sur, restos          arqueológicos de la era paleolítica. La excavación y la investigación de          los objetos encontrados en el sitio, permiten rebatir la teoría aceptada          hasta entonces de un desarrollo disímil entre las sociedades          prehistóricas occidental y oriental.</p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;"><strong><span></span></strong>En una de las pendientes de la          colina donde se realizaron las excavaciones, se propone construir un          museo de 5000 m2 en el que exhibir los objetos hallados en el sitio y          presentar en distintas muestras, una aproximación a la vida humana en la          prehistoria.<span id="more-137"></span></p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;">Nuestro proyecto, se presenta          como una puerta de entrada tridimensional al sitio de la excavación y a          la red de senderos que permiten recorrer los pozos. El edificio funciona          como un gran ascensor, de manera similar a los grandes elevadores          urbanos en ciudades como Lisboa o Salvador de Bahía, que permite a todos          los visitantes salvar sin esfuerzo la diferencia de nivel entre el          acceso al terreno y el recorrido exterior por el sitio, 25m mas arriba.          De esta forma se busca canalizar el flujo de todos los visitantes del          terreno a través del edificio, fomentando el contacto con los objetos en          exposición.</p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;">El edificio resultante tiene un          carácter cambiante a medida que uno lo recorre, transformándose de          edificio-puente con vistas al paisaje circundante (donde se encuentran          el lobby y el bar) en un edificio semienterrado, iluminado a través de          patios, donde se desarrollan los espacios de exposición.</p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;"><strong>Equipo de proyecto</strong></p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;">Tristán Dieguez<br />
Axel Fridman<br />
Odile L’Hardy<br />
Mauro Accattoli<br />
Maria Carranza<br />
Diego Ferreiro<br />
Jazmín Zang<br />
Ana Sol Smud</p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;">Imágenes gentileza &gt;<span>            </span> <a href="mailto:info@dieguezfridman.com.ar">DIEGUEZ            FRIDMAN arquitectos &amp; asociados</a></p>
<p style="line-height:150%;margin:5px;">         <em><span>hacer click en las imágenes para ampliarlas:</span></em></p>
<table style="border-collapse:collapse;" bgcolor="#ebecec" border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="760">
<tr>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok1.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok1.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok2.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok2.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok3.htm" target="_blank">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok3.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok4.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok4.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok5.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok5.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok6.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok6.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
</tr>
<tr>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok7.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok7.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok8.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok8.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
<td style="border-top:1px solid #ebecec;border-left:1px solid #ebecec;border-right:1px solid #ebecec;border-width:1px;" align="center" bgcolor="#ffffff" height="252" width="252"><a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok9.htm">                      <img src="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/jeongok/jeongok9.jpg" alt="ampliar imagen" border="0" height="252" width="252" /></a></td>
</tr>
</table>
<p style="line-height:100%;margin:5px;"><strong>Links &gt;</strong></p>
<p style="line-height:100%;margin:5px;">                     <a href="http://www.dieguezfridman.com.ar/" target="_blank">DIEGUEZ              FRIDMAN arquitectos &amp; asociados</a></p>
<p style="line-height:100%;margin:5px;">                     <span>Información sobre el concurso &gt; </span>                     <a href="http://www.jeongokmuseum.org/" target="_blank">                     jeongokmuseum.org</a></p>
<p style="line-height:100%;margin:5px;">                     <span>Imágenes de los proyectos premiados                     <a href="http://www.europaconcorsi.com/db/rec/concorso.php?id=11967&amp;hl=54681" target="_blank">&gt;&gt;&gt;</a></span></p>
<p style="line-height:100%;margin:5px;">           <span>Otras obras: <a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/seoul_performing_arts_center.htm" target="_top">The                     </a></span>                     <a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/seoul_performing_arts_center.htm" target="_top">Seoul Performing Arts            Center</a><span> / <a href="http://www.noticiasarquitectura.info/especiales/clay_2.htm" target="_top">           Edificio de Viviendas, calle Clay, Buenos Aires</a></span></p>
<p style="line-height:100%;margin:5px;">&nbsp;</p>
<p style="line-height:100%;margin:5px;">[via <a href="http://www.noticiasarquitectura.info" target="_blank">noticiasarquitectura.info</a>]</p>
<p class="poweredbyperformancing"><a href="http://performancing.com/firefox"></a></p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Artemio Baigorri: HACIA LA URBE GLOBAL, ¿El fín de las jerarquías territoriales?</title>
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		<pubDate>Wed, 15 Nov 2006 02:17:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
				<category><![CDATA[antrópicas]]></category>
		<category><![CDATA[contemporáneas]]></category>
		<category><![CDATA[críticas]]></category>
		<category><![CDATA[geográficas]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[utopías]]></category>

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		<description><![CDATA[HACIA LA URBE GLOBAL ¿El fín de las jerarquías territoriales? Artemio Baigorri Universidad de Extremadura (España) &#160; Comunicación al XIV Congreso Mundial de Sociología de la ISA, RC07 Future Research Session, Montreal, Julio 1998 &#160; RESUMEN Esta comunicación plantea una reflexión sobre las comunidades urbanas y sus interacciones en el marco de la urbe global, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><font size="4"><strong>HACIA LA URBE GLOBAL </strong></font></p>
<p align="center"><font size="4"><strong>¿El fín de las jerarquías territoriales?</strong></font></p>
<p align="center"><a href="http://www.unex.es/sociolog/BAIGORRI/portico.htm" target="_blank"><font size="3">Artemio Baigorri</font></a></p>
<p align="center"><em>Universidad de Extremadura (España)</em></p>
<p align="center">&nbsp;</p>
<hr />
<p align="center">Comunicación al XIV Congreso Mundial de Sociología de la ISA, RC07 Future Research Session, Montreal, Julio 1998</p>
<hr />
<p align="center">&nbsp;</p>
<p><font size="4"><strong><a href="http://2004.pleinopenair.org/rubrique.php3?id_rubrique=21" target="_blank"><img src="http://2004.pleinopenair.org/IMG/cache-500x500/rubon21-500x500.jpg" align="right" height="155" width="300" /></a></strong></font></p>
<p><strong>RESUMEN</strong></p>
<p>Esta comunicación plantea una reflexión sobre las comunidades urbanas y sus interacciones en el marco de la<em><strong> urbe global</strong></em>, concepto que caracteriza las tendencias de futuro de la urbanización.</p>
<p>La imagen de la <em>ecumenópolis</em> oteada por Toybnee, sobre la base de las aportaciones de Gottman y Doxiadis, no es ya una formulación del futuro sino una realidad palpable, a la que preferimos denominar la <strong>urbe global</strong> por cuanto no la entendemos como aquellos autores tanto como plasmación del gigantismo de las grandes urbes, sino como red que penetra la totalidad del territorio, hasta hacer desaparecer, incluso, la tradicional dicotomía rural/urbano.</p>
<p>Esta visión es crecientemente aceptada, con el desarrollo del llamado <em>paradigma de las ciudades-mundo</em> que tiene un remoto origen en Geddes, fue articulado por Hall en el ambiente de las obras de Doxiadis, y se encuentra definitivamente formulado en Friedmann. Sin embargo, su utilización en teorías de alcance medio, como la de Sassen o las desarrolladas por el propio Friedmann, sigue anclada en los estereotipos de la sociedad industrial, caracterizada en términos territoriales por una estructura jerárquica, y sobre todo jerarquizante.</p>
<p>Lo que tiene de nuevo la conformación de la urbe global en términos de hipótesis es que supone la ruptura de las jerarquías. Hasta finales del siglo XX se ha venido dando una fuerte identificación entre los estados nacionales y las grandes urbes, las cuales como ciudades-mundo han articulado -y en buena parte todavía articulan en la red global de flujos- los intereses <em>&#8216;nacionales&#8217;.</em> Pero hoy esa identidad se rompe, por efecto de varios fenómenos:</p>
<p><a href="http://www.juntadeandalucia.es/cultura/caac/programa/friedman00/frame.htm" target="_blank"><img src="http://www.classic.archined.nl/news/9806/vs3.JPG" align="left" height="261" width="400" /></a>a) La disgregación del estado-nación, que otorga a los espacios regionales la capacidad de competir explícitamente, tomando como punta de lanza de esa competencia a sus principales ciudades; ciudades medias o intermediarias que compiten con los nodos &#8216;ordenadores&#8217; -las grandes urbes- con estrategias de supervivencia propias, y con atractivos para la vida humana que no ofrecen las grandes metrópolis.</p>
<p>b) El relajamiento de los instrumentos de dominio político de tendencia vertical, con una mayor democratización de las decisiones -la planificación territorial no puede hacerse ya tan fácilmente únicamente en función de los intereses de los grandes centros decisorios-.</p>
<p>c) La dilución de las fronteras en los países desarrollados -UE, Nafta, Cono Sur&#8230;- provoca que ciudades medias se articulen como mesópolis o metrópolis transfronterizas que ya no pueden reflejar -o no únicamente- los intereses o necesidades de un estado-nación.</p>
<p>El resultado, desde nuestra perspectiva, es una red compleja -tridimensional si pretendemos representarla- en la que las posiciones de las comunidades urbanas se plantean en términos de acelerada variabilidad, y en las que las sucesivas posiciones verticales (no jerárquicas en un sentido formal, sino en términos de estratificación entendida, como la estratificación social, con relación a la producción -clases- y al consumo -status- de bienes) no vienen determinadas por un solo elemento (sea el tecnomarketing -Castells y Hall-, sea la posición geoestratégica centro/periferia -Sassen-, sea la sostenibilidad medioambiental), sino más bien por un conjunto de variables -incluidas las anteriores- que debemos empezar a estimar, sin olvidar la influencia del azar y de otros presupuestos de la teoría del caos, particularmente interesante para el análisis de la dinámica futura de las ciudades -no olvidando con ello la tendencia <em>natural</em> de las sociedades humanas a fijar estructuras estables de dominio, que suelen basarse en organizaciones desiguales, con el objetivo de evitar la caída de los sistemas en la entropía.<span id="more-133"></span></p>
<p><font size="4"><em><strong>1. INTRODUCCIÓN</strong></em></font></p>
<p>El proceso de urbanización dejó de ser hace mucho tiempo meramente cuantitativo, como acumulación demográfica en torno a una acumulación de recursos, para pasar a tener un carácter cualitativo, como extensión de estilos culturales, modos de vida e interacción social. Lo urbano ya no está únicamente en las ciudades; más aún, <em>lo rural</em> serían ya apenas algunos intersticios, fuera del ritmo progresivo de la civilización, islas en el plasma de la urbe global.</p>
<p><a href="http://aurora8.net/es/empiezalacuidad/index.html" target="_blank"><img src="http://www.exibart.com/foto/35701.jpg" align="left" height="304" width="450" /></a></p>
<p>En términos espaciales, cabría decir que <em>lo urbano</em> no tiende ya a la concentración, sino a la dispersión, en un sentido que va más allá del <em>&#8216;sprawl&#8217;</em> puramente físico tan presente en la literatura anglosajona; esto es, hacia una difusión de las redes de información, cultura y poder de decisión que está a punto de hacer realidad la imagen de la aldea global de McLuhan. Sólo en la medida en que un espacio se halle in-comunicado, podrá hablarse de cierta carga -de intensidad variable- de <em>ruralidad.</em></p>
<p>Todo lo cual no está en contradicción, desde luego, con la crisis -física- de las grandes ciudades, sobre la que se viene escribiendo desde hace dos décadas, en este caso sí directamente afectada por la dispersión física y caótica (Moss, Fulton, 1998). Fundamentalmente, porque en la medida en que la urbe ya no necesita con la misma intensidad que en la sociedad industrial, de la concentración, gracias a las nuevas redes comunicacionales, se activa una fuerte tendencia <em>&#8220;hacia la dispersión/fragmentación de los territorios urbanos&#8221;</em> (López de Lucio, 1995).</p>
<p>Yendo un poco más allá, el propio concepto de gran ciudad, de metrópolis, empieza a dejar de tener sentido. La <strong>urbe global</strong> hace que el hinterland metropolitano de Nueva York pueda incluir a Roma, Londres o Tokio, y viceversa. O que el de Madrid incluya a Benidorm y Marbella. Desde nuestra perspectiva, no existen las <em>ciudades globales</em> de las que tanto se ha hablado en la pasada década, y que Sassen o Hall han popularizado en la literatura académica, sino que hay <strong>una</strong> <em>urbe global</em>.</p>
<p>En este sentido, podría decirse por tanto que <strong>la ciudad ya no existe como espacio físico</strong>. Utilizamos el concepto de global no en referencia a su tamaño -como se plantea en los conceptos de urbe, metrópolis, ciudades mundo, megalópolis, ni siquiera en el sentido más delicuescente en el que lo planteaba Doxiadis-, sino más bien para designar el <strong>proceso</strong> -insisto en su condición de proceso inacabado- ello, por el que los aspectos físicos y morales de la ciudad se extienden a todos los rincones del universo, civilizándolo. La <em>sociedad urbana</em>, propuesta paradójicamente por un marxista como Lefebvre en términos de realidad virtual, ya ha fraguado, formalmente, justo en el mismo marco de realidad virtual en que éste la ubicó, al proponer que <em>&#8220;lo urbano viene a ser un continente que se acaba de descubrir y cuya exploración se lleva a cabo edificándolo&#8221;</em> (Lefebvre, 1972). ¿Podría haberse definido mejor <em>&#8216;avant la lettre</em>&#8216; el concepto de espacio virtual de relación, la máxima expresión actual de la coexistencia, que es la Web?.</p>
<p>En este marco, ¿tiene sentido hablar de centralidades?. Por supuesto que sí, pero la propia centralidad es asimismo virtual; no se corresponde con un espacio físico, un barrio, una manzana de oro<a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_1_"><sup>(1)</sup></a>, ni siquiera una sede gubernamental. <strong>La centralidad es únicamente un proceso de interrelación telemática entre protocentralidades diversas ubicadas en espacios físicos distantes entre sí. </strong>De forma que, así como en los tiempos de <em>la urbe local </em>los ciudadanos, habitantes de la urbe, tenían la posibilidad de acercarse a la centralidad, a los espacios físicos del poder, económico, político o cultural, también en la urbe global todos cuantos participan de la nueva cultura urbano-global y forman parte de la red virtual tienen acceso en tiempo real a las centralidades, sin perder mucho más tiempo en el <em>desplazamiento</em> que el que perdería en trasladarse al <em>centro</em> un ciudadano de la periferia de las ya extintas metrópolis.</p>
<p>El problema analítico mayor es que nos faltan todavía conceptos para denominar estas nuevas categorías funcionales, por lo que debemos seguir utilizando todavía, con modestia, los conceptos caducos de ciudad, urbe, metrópolis, campo, etc.</p>
<p><font size="4"><em><strong>2. LA RED EN LA BASE</strong></em></font></p>
<p>La ciudad se nos aparece primero, en cuanto artefacto, ciertamente como un recipiente físico, o más exactamente -en términos históricos- un conjunto de <em>&#8220;</em><em><strong>recipientes</strong></em><em> cada vez más complejos&#8221;</em> (Mumford, 1961:16). Pero es también, de ahí que haya interesado a la Sociología, un conjunto de <strong>relaciones</strong>, cuya densidad determina tanto la organización física y social como la propia forma.</p>
<p>Hace ahora &#8216;sólo&#8217; cien años que Durkheim proponía, en</p>
<p>una nota sobre <em>morfología social</em> publicada en <em>L&#8217;Année Sociologique</em> (1897-1898), que la Geografía, la Historia y la Demografía, entre otras ciencias fragmentarias, se uniesen a la Sociología para explicar <em>&#8220;cómo han nacido los grupos urbanos, cuáles son las leyes de su evolución&#8221;</em>(Durkheim, 1988:243).</p>
<p>Efectivamente, para Durkheim lo que denominaba <em>el substrato social</em> varía en función del tamaño del mismo y de la densidad social; pero además, como hecho social <em>&#8220;la constitución de ese substrato afecta directa o indirectamente a todos los fenómenos sociales, al igual que todos los fenómenos psíquicos están en relación, mediata o inmediata, con el estado del cerebro&#8221;</em> (Durkheim, 1988: 241).</p>
<p>Hace casi tres décadas Philip Hauser hizo un sencillo cálculo que no es preciso actualizar para comprender la dimensión de las interacciones sociales:</p>
<p align="center"><img src="http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/tablaurbe.jpg" height="341" width="455" /></p>
<p align="center">(Hauser, 1972:105)</p>
<p>Obviamente, el número potencial de contactos entre las personas se multiplica exponencialmente en función del tamaño y la densidad de las aglomeraciones. Sobre esta base, Hauser proponía que</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;puede establecerse, como     hipótesis, que el incremento en la interacción humana     potencial producido por un sistema de vida aglomerado, ha     determinado, en el campo de lo social, una gran     transformación: el equivalente a la mutación genética en     el campo biológico&#8221;</em> (Hauser, 1972:107)</font></p></blockquote>
<p>Si bien hay que advertir, en este punto, que el concepto de Durkheim de densidad social es más complejo en su desarrollo que el de la mera densidad física. Pues el nivel de desarrollo tecnológico, por ejemplo, modifica sustancialmente la intensidad de las interacciones y encuentros. Sobre esta base, Bouthoul compara las densidades inversas, físicas y sociales, de territorios desarrollados y primitivos, concluyendo:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Uno es un grupo con actividades     numerosas y diferenciadas, cuyos elementos colaboran y están     enlazados por un sistema de comunicaciones, transportes y     organización perfeccionados; el otro está formado por     elementos primitivos simplemente yuxtapuestos&#8221;</em>     (Bouthoul, 1964:21)</font></p></blockquote>
<p>La base que otorga importancia, en nuestro razonamiento, a tales cálculos la hallamos en un conocido artículo de Simmel sobre <em>Las grandes ciudades y la vida intelectual</em>; para éste</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;el fundamento sicológico sobre     el que se levanta el tipo de las individualidades de las     grandes ciudades, es la intensificación de la vida nerviosa     que resulta del rápido e ininterrumpido intercambio de     impresiones externas e internas&#8221;</em> (Simmel, 1978:12) </font></p></blockquote>
<p>Pero es en su obra fundamental, publicada en 1908, donde nos apunta una clave fundamental, al hablar de las relaciones entre espacio y sociedad:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;El espacio es una forma que en     sí mismo no produce efecto alguno. Sin duda en sus     modificaciones se expresan las energías reales; pero no de     otro modo que el lenguaje expresa los procesos del     pensamiento, los cuales se desarrollan en las palabras pero     no por las palabras. (&#8230;) Lo que tiene importancia social no     es el espacio, sino el eslabonamiento y conexión de las     partes del espacio, producidos por factores     espirituales&#8221;.</em> (Simmel, 1986:644)</font></p></blockquote>
<p>Por su parte, Tönnies, al estudiar las formas de comunidad y asociación (como modelos de organización social) nos aporta un elemento que debe ser considerado en este contexto:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Parece justificada la presunción     de que, a despecho del deseo natural de mantenerse a sí     mismo o de obtener la mayor cantidad posible de bienes de las     otras personas, permanece vivo en la relación de ciudad y     campo cierto espíritu fraterno para dar y recibir, espíritu     que, aparte de estas actividades de trueque, se alimenta en     virtud de los </em><em><strong>múltiples lazos</strong></em><em>     de amistad y parentesco y suministra </em><em><strong>puntos     de reunión</strong></em><em> gracias a los templos y plazas     públicas&#8221;</em> (Tönnies, 1979:57)</font></p></blockquote>
<p>Volviendo una vez más a Durkheim, ahora a su obra más conocida, <em>La división del trabajo social</em>, tomemos un pequeño comentario de su distinción entre la solidaridad orgánica (propia de la sociedad industrial) y la solidaridad mecánica (propia de las sociedades antiguas):</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Cuando la manera de ser     solidarios los hombres se modifica, la estructura de las     sociedades no puede dejar de cambiar. La forma de un cuerpo     se transforma necesariamente cuando las afinidades     moleculares no son ya las mismas&#8221;</em> (Durkheim,     1993:I,217)</font></p></blockquote>
<p>Sin embargo, nos estamos moviendo por ahora en el ámbito de la analogía orgánica más simple, que determina un modelo estructuralista de tipo mecanicista. Algunos de los nuevos paradigmas recuperan, en un sentido bien distinto, este tipo de analogías, ahora con el apoyo de la cibernética, para explicar incluso el funcionamiento del conjunto del planeta, como hace Lovelock (1979) en <em>Gaia</em>. Pero el asunto no es, al menos desde una perspectiva sociológica, tan simple. El desarrollo de la hipótesis de Gaia, al enfrentarse con la presencia del hombre, y su papel en ese supuesto organismo cibernético que es la Tierra, plantea un hecho difícil de explicar mecánicamente:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Lo que de especial tiene el     hombre no es el tamaño de su cerebro, equivalente al de un     delfin, ni su incompleto desarrollo como animal social, ni     siquiera la facultad del habla o la capacidad de utilizar     herramientas. El hombre es especial porque de la combinación     de todas esas cosas ha surgido una entidad enteramente nueva.     Cuando estuvo organizado socialmente y logró proporcionarse     una tecnología, el hombre empezó a utilizar un talento     totalmente nuevo: el de obtener, conservar y elaborar     información, empleada después para manipular el entorno de     modo deliberado y previsor&#8221;</em> (Lovelock, 1986:155)</font></p></blockquote>
<p><strong><a href="http://www.elpais.es/articulo/andalucia/arquitecto/Yona/Friedman/apuesta/regenerar/elpepiautand/20060930elpand_19/Tes/" target="_blank"><img src="http://joe.apo33.org/interaction/images/wiki_image3d_nouvel_bab.jpeg" align="right" height="484" width="500" /></a></strong>¿Cómo se consigue esto?. La Sinergética, o teoría de la acción de conjunto, desarrollada entre otros por Hermann Haken, físico matemático y uno de los padres de la teoría del láser, puede ser de cierta ayuda para entender mejor este tipo de procesos, no en sus particularidades, sino justamente en su desarrollo de conjunto. La Sinergética considera que, a partir de situaciones de caos, la materia inanimada puede autoorganizarse para producir fenómenos que parecen racionales:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Observaremos que los componentes     se van ordenando como impulsados por una mano invisible, pero     que al mismo tiempo esta mano invisible, que llamaremos     &#8216;ordenador&#8217;, sólo nace de la interacción de los sistemas     individuales. El ordenador nace de la acción de conjunto de     las partes individuales y, recíprocamente, el comportamiento     de éstas está gobernado por aquél. Es como el antiguo     enigma de qué fue primero: el huevo o la gallina. Expresado     en términos de la sinergética, el ordenador esclaviza a las     partes individuales. Es como un titiritero que hace bailar a     las marionetas, a la vez que éstas actúan sobre el     titiritero, lo dirigen (&#8230;). Esta génesis forzosa del orden     a partir del caos en gran medida es independiente del     sustrato material en que tienen lugar los procesos&#8221;</em>     (Haken, 1986:7-9) </font><a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_2_"><sup>(2)</sup></a></p></blockquote>
<p>Haken hace ciertas observaciones sobre el funcionamiento del cerebro, a partir de descubrimientos que han mostrado cómo las funciones no pueden ser atribuidas a una u otra zona, aunque determinadas regiones cerebrales son responsables de funciones concretas. Lo fundamental es la acción colectiva de todos sus componentes. Y el propio desarrollo biológico del cerebro parece confirmar este modelo de funcionamiento. Lo que aparentemente es un desordenado proceso de crecimiento resulta al final en un orden no buscado por ninguna de las partes, sino por el conjunto.</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Sin duda alguna, la construcción     de la red de neuronas en el cerebro está autoorganizada.     Hasta donde sabemos, las conexiones se establecen motu     propio, sin la intervención de una instancia superior&#8221;</em>(Haken,     1986:173). </font></p></blockquote>
<p>La <em>puesta en marcha</em> del sistema -o más apropiadamente, de la red- responde a un esquema idéntico, que vale la pena reseñar:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Las conexiones se establecerían     entre células individuales en medio de un confuso desorden.     Pero con la llegada de impulsos nerviosos de los órganos     sensoriales a esta red, determinadas conexiones se     desarrollarían más que otras, conforme al grado de uso, o     también por sí solas. Por tanto la red, con su capacidad     funcional, se formaría sólo durante, y a través de, su     utilización. En la literatura profesional esta idea de que     en el sistema nervioso las conexiones se fortalecen con su     utilización, por ejemplo con la elaboración de     percepciones, se conoce como &#8216;sinapsis de Hebb&#8217;. Las sinapsis     son determinadas piezas de unión intercaladas como cuadros     de mando entre las células nerviosas. Esta teoría afirma,     por tanto, que las sinapsis se fortalecen con su     utilización&#8221;</em> (Haken, 1986:174)</font></p></blockquote>
<p>La diferencia respecto de los sistemas con los que el estructuralismo pretende explicar y cuadricular el mundo en que vivimos, es no solo sustancial, sino que determina una forma distinta de observar el mundo, y particularmente la parcela del mundo que nos ocupa. A partir de la física cuántica nuevos conceptos han permitido romper para muchas cuestiones -en mayor medida cuanto más complejas sean- con la analogía del orden mecánico y determinista: el caos, el azar, lo imprevisible, son elementos que deben ser considerados también.</p>
<p>Henri Lefebvre supo expresar tanto en términos poéticos como sociológicos esta nueva perspectiva en su principal obra antiestructuralista, <em>Hacia el cybernántropo: contra los tecnócratas</em>, cuando al terminar el libro plantea los desafíos que esperan al <em>antropo</em> frente al cibernántropo:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;El antropo deberá saber que no     representa nada y que prescribe una manera de vivir más que     una teoría filosófico-científica. Perpetuamente deberá     inventar, inventarse, reinventarse, crear sin proclamar la     creación, mezclar las pistas y las cartas del cibernantropo,     desconcertarlo y sorprenderlo. Para vencer, y hasta para     entablar la batalla, primero debe valorar sus imperfecciones:     </em><em><strong>desequilibrio, perturbaciones, olvidos,     lagunas, excesos y fallas de conciencia, desenfreno, deseos,     pasión, ironía</strong></em><em>. Ya sabe que siempre será     vencido en el terreno de la lógica, de la perfección     técnica, del rigor formal, de las funciones y de las     estructuras. Alrededor de las rocas del equilibrio, él será     la ola, el aire, el elemento que socava y recubre (&#8230;),     Vencerá por el Estilo&#8221;</em> (Lefebvre, 1973:182)</font></p></blockquote>
<p><a href="http://www.moma.org/collection/browse_results.php?criteria=O%3AAD%3AE%3A8109&amp;page_number=3&amp;template_id=1&amp;sort_order=1" target="_blank"><img src="http://www.moma.org/images/collection/FullSizes/00823005.jpg" align="right" height="239" width="310" /></a>Pero volvamos al cerebro, a nuestra analogía orgánica en términos de red. A mediados de siglo Theilhard de Chardin definió, en el curso de su curiosa construcción teológica, el término <em>noosfera</em>, para describir la <em>&#8220;envoltura pensante de la tierra&#8221;</em> (citado en Martin, 1980:100). Veía la tierra como una esfera enredada de canales intercambiando inmediatamente pensamientos, información y actos intelectuales.</p>
<p>Probablemente inspirado en ese concepto de <em>noosfera</em>, aunque también y sobre todo por el paradigma de la densidad social de Durkheim desarrollado más ampliamente por la Escuela de Chicago, y aplicando la entonces novedosa Teoría de la Comunicación, en 1962 R.L. Meier definía a la ciudad, en <em>Una teoría de las comunicaciones del crecimiento urbano</em>, como aquellas parcelas de tierra en las que intensos procesos de comunicación tienen lugar. La comunidad crece en la medida en que sus componentes se desplacen a través del espacio de manera que sus trayectos coincidan o se crucen más frecuentemente que si realizasen movimientos aleatorios en las proximidades de sus respectivos domicilios. Algunos autores han recuperado los modelos de Meier, proponiendo su comprensión en un sentido más amplio, no referido exclusivamente a las interacciones individuales:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;Las comunicaciones </em>[como las     propone Meier] <em>podrían ser definidas en un sentido más     amplio al incluir tanto el transporte físico de población y     bienes, como a la amplia variedad de canales que sirven los     movimientos de información (&#8230;). Centrándonos en el     sistema de comunicación-circulación, se sugería,     podríamos conocer mejor cómo funcionan las ciudades, qué     determina su estructura, y cómo ésta puede cambiar en la     medida en que las tecnologías faciliten cambios en la     circulación&#8221;</em> (Salomon, 1996:79)</font></p></blockquote>
<p><a href="http://www.juntadeandalucia.es/cultura/caac/descargas/hoj_friedman00.pdf" target="_blank"><img src="http://www.moma.org/images/collection/FullSizes/05573003.jpg" align="left" height="402" width="520" /></a>Tal vez pudiésemos comprender más fácilmente el comportamiento de las ciudades si, efectivamente, llevásemos al extremo nuestra analogía cerebral, considerando a la ciudad como el cerebro de la Humanidad. Tal y como hace el cerebro en su proceso de desarrollo, la ciudad ha venido creciendo complejizando sus redes neuronales, pasando de ofrecer una estructura de células aisladas a <em>autoconstruir</em> una estructura de conexiones múltiples, en red.</p>
<p>Como hipótesis, podemos considerar que, a partir de un momento determinado de su evolución -tanto filogenética como ontogenética-, el cerebro humano no puede seguir desarrollándose internamente sin afectar a su equilibrio físico<a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_3_"><sup>(3)</sup></a>. El desarrollo del cerebro se hace <em>exterior</em> al hombre desde entonces, las redes neuronales se prolongan externamente. No es nada nuevo. McLuhan lo atisbó en los años &#8217;60, aunque no podía imaginar su alcance real, y se perdió en disquisiciones neotribales:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;El hombre no sólo es un robot en     sus reflejos particulares sino en su comportamiento     civilizado y en todas sus reacciones alas prolongaciones de     su cuerpo, que llamamos tecnología. Resulta ahora bastante     evidente que las prolongaciones del hombre con sus     consiguientes ambientes, son la zona principal en que se     manifiesta el proceso evolutivo.</em></font></p></blockquote>
<blockquote><p><font size="2"><em>Con la prolongación del mismo sistema     nervioso como nuevo medio de información electrónica, ha     sido posible alcanzar un nuevo grado de conciencia     crítica&#8221;</em> (McLuhan, 1985:13)</font></p></blockquote>
<p>En estos términos, el cerebro del hombre social es, seguramente desde el neolítico (al menos desde la construcción de Ur), <strong>la ciudad</strong>. Y la evolución de la Humanidad se convierte, en cierto modo, en el proceso de desarrollo de ese <em>cerebro externo</em> de la especie. Las calles, ciertamente, son canales de comunicación e información. La ciudad industrial (con sus tendidos eléctricos y de ferrocarril) rompe las barreras de las distancias, crea nuevos conductos, y la red telemática terminará por conectar todas las <em>neuronas</em>.</p>
<p><font size="4"><em><strong>3. LA DINÁMICA DE LA RED</strong></em></font></p>
<p>Hablamos pues de una concepción de la ciudad sensiblemente distinta de la que la considera un mero habitáculo del poder, una estructura o marco físico para las relaciones de producción capitalistas. Se trata más bien de una concepción de la ciudad como elemento de una red neuronal que posibilita la vida del hombre sobre la tierra en condiciones de progreso. Por supuesto sin olvidar que siempre hay un &#8216;ordenador&#8217; que <em>esclaviza</em> a los elementos de la red, pero que a la vez es esclavizado por ella; y cualquiera de las fluctuaciones en términos de caos puede llevar a la sustitución del &#8216;ordenador&#8217;<a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_4_"><sup>(4)</sup></a>.</p>
<p>El contraste entre la analogía mecanicista y la neuronal la expresó con claridad Christopher Alexander, en el campo estricto del Urbanismo, al comparar los sistemas basados en estructuras jerárquicas en árbol, <em>&#8220;símbolo del ejército, estudiada expresamente con el fin de crear disciplina y rigidez&#8221;</em>, con su propuesta de estructuras <em>semireticulares</em>.</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;&#8230;en toda ciudad hay miles e     incluso millones de sistemas en funcionamiento cuyos residuos     físicos no aparecen como unidad en las estructuras en     árbol. En el peor de los casos, las unidades que aparecen ni     siquiera corresponden a realidad viviente alguna; y los     sistemas reales, que constituyen la verdadera vida de la     ciudad, están desprovistos de receptáculos físicos. </em></font></p>
<p><font size="2"><em>Ni el plano de Columbia ni el de Stein,     por ejemplo, corresponden a realidades sociales. Su     ordenación física y su sistema de funciones denuncian una     jerarquía de grupos cerrados, siempre más rígidos, que van     desde la ciudad entera hasta la familia; cada grupo     constituido por lazos asociativos de distinta fuerza.</em></font></p>
<p><font size="2"><em>Si, en un contexto de sociedad     tradicional, pidiéramos a un individuo cualquiera que     nombrara a sus mejores amigos y pidiéramos a cada uno de     éstos que nombrara a su vez a los suyos, todos se     nombrarían los unos a los otros y acabarían formando un     grupo cerrado. Los pueblos están constituídos por un     determinado número de grupos separados y cerrados de este     tipo.</em></font></p>
<p><font size="2"><em>Pero la estructura social es hoy en     día muy diferente. Si pedimos a un hombre que nombre a sus     amigos y después a cada uno de éstos que nombre a los     suyos, todos nombrarían personas distintas y muy     probablemente desconocidas para el primer interpelado; estas     personas nombrarían a su vez a otras y así en adelante. En     la sociedad moderna no existen prácticamente grupos     cerrados. La realidad de la estructura social contemporánea     está llena de sobreposiciones -los sistemas de amigos y     conocidos forman un </em><em><strong>semirretículo</strong></em><em>,     no un árbol.&#8221;</em> (Alexander, 1971:35)</font></p></blockquote>
<p><a href="http://www.royalhibernianacademy.com/HTML/pastexht/felons.html" target="_blank"><img src="http://www.royalhibernianacademy.com/images/w_felons/w_felons_yona.jpg" align="left" height="248" width="200" /></a>Esta imagen de urbe global es muy distinta, a su vez, de la observada por Saskia Sassen y luego desarrollada más ampliamente por Castells<a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_5_"><sup>(5)</sup></a>. Desde nuestra perspectiva el desarrollo tecnológico y humano condicionan la evolución de los asentamientos humanos y de sus formas de interacción, en mayor medida que las estructuras de dominación determinadas por el modo de producción imperante. La propia denominación <em>plana</em> de capitalismo, para el conjunto de sistemas de producción imperantes en el planeta es, más que un estereotipo, una caricatura de la realidad. Así como su modelo de polarización, <em>&#8220;particularmente en las mayores ciudades como Nueva York o Los Ángeles&#8221;</em> (Sassen, 1987:140) no es en realidad sino la imagen de las desigualdades que, por lo demás en mayor medida, han caracterizado a las sociedades -occidentales y orientales- en cualquier otro momento de su evolución. Constituye la descripción de sólo uno de los diversos planos que debemos contemplar de una realidad que nos es únicamente aprehensible en términos estereoscópicos.</p>
<p>El fortalecimiento de algunos nudos de la red que conforma la urbe global, fundamentalmente Nueva York, Londres, Tokio, París o Francfort, (Sassen, 1990), al actuar como &#8216;ordenadores&#8217; en el momento en que, a partir de la situación de caos que se crea en el sistema-mundo en los años &#8217;70, se precipita la red, no invalida la validez de nuestro modelo de urbe global. En cualquier momento, en la <em>próxima estación</em> de caos, pueden ser sustituídos por otros. Los cuales no están, necesariamente, siendo planificados para ello, en la medida en que otorgamos cierta importancia al factor caos<a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_6_"><sup>(6)</sup></a>.</p>
<p>Siguiendo con nuestro concepto abierto y no siempre previsible de red, rescataremos las hipótesis del antropólogo Newbold Adams, quien al analizar -sobre presupuestos energetistas- la evolución de las estructuras sociales, propone la que denomina una <em>&#8220;secuencia fundamental del crecimiento&#8221;</em> que iría de la fragmentación a la centralización, y de la que la organización reticular, que él denomina de coordinación, sería una fase intermedia. En este sentido, podríamos entender la implantación de tales &#8216;ordenadores&#8217; -las ciudades globales de Sassen- como una superación de la red, pero es que la centralización que nos sugiere este antropólogo</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;ocurre como parte de la     coordinación de una unidad con otras unidades [</em>...y...<em>]     puede mostrar tendencias oscilatorias hacia la     centralización y hacia el sentido contrario (&#8230;). Una     unidad se centraliza como una respuesta a la presión     externa, y en las sociedades humanas la única presión     continua es la ejercida por otras sociedades. Esta presión     de otras sociedades exige la coordinación externa, al mismo     tiempo que busca la centralización interna&#8221;</em>     (Newbold Adams, 1983:233). </font></p></blockquote>
<p>En suma, ocurre la centralización cuando una unidad de operación se encuentra en posición de tener el poder de tomar decisiones para un gran número de unidades. Y, por otra parte, <em>&#8220;la centralización no significa que la toma de decisiones resida necesariamente en un individuo&#8221;</em> (p. 237); es algo relativo, y es tan importante saber a quién incluye como saber a quién excluye. Por lo cual, <em>&#8220;nada nos dice que tal coordinación pueda durar eternamente, sobre todo cuando esté sometida a la llegada de nuevos objetos de control, y por lo tanto a nuevas fuentes de poder&#8221;</em> (p.239). Si en el modelo de Newbold introducimos los conceptos de la sinergética y de la teoría del caos<a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_7_"><sup>(7)</sup></a>, puede llegar a ser un magnifico instrumento analítico de los procesos de desarrollo y crecimiento, aunque ciertamente queda mucho por definir al respecto.</p>
<p><a href="http://www.lyber-eclat.net/lyber/friedman/utopies.html" target="_blank"><img src="http://www.lekti-ecriture.com/editeurs/IMG/arton984.jpg" align="right" height="300" width="186" /></a>Pero en nuestro modelo interpretativo los nudos de diversa escala que articulan y &#8216;ordenan&#8217; la red no constituyen, únicamente, agentes individuales orientados a su maximización, como se desprende implícitamente del modelo de Sassen, y sobre todo de Castells. Debemos diferenciar nuestra posición, basada según se ha mostrado en un paradigma materialista ecológico, de las posiciones en las que se observa una cierta confluencia, desde mediados de los &#8217;80, entre autores que desarrollan una especie de corolario de las ideas de Castells:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;la nueva agenda para la     investigación social </em>[en sociología urbana]<em> es     descubrir qué hace a cada ciudad única en su respuesta a     las fuerzas globales, y comprender cómo es que algunas     ciudades son capaces de resistir a las tendencias regionales     generales, mientras que otras lo personifican&#8221;</em>     (Flanagan, 1993:137). </font></p></blockquote>
<p>En la medida en que consideramos no sólo a la competencia, sino en mayor medida a la cooperación, como factores del desarrollo social y humano (onto y filogenéticamente), no podemos estar de acuerdo con una posición cuyas consecuencias normativas han sido en plena lógica fuertemente criticadas:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;&#8230;se propone la creación de     agencias de desarrollo económico metropolitano, de carácter     mixto -capital público y privado- que sean verdaderas     empresas de promoción y fomento, capaces de competir     mundialmente en la captación de inversiones. Es decir,     dedicarse al &#8216;city marketing&#8217;, a la venta de la ciudad, en     los foros internacionales. Pero cuyas tareas sean, también,     a través de la inyección de capital público, hacer     factible las costosas transformaciones de determinados     espacios estratégicos, para su puesta en el mercado&#8221;</em>     (Fernández Durán, 1993:221).</font></p></blockquote>
<p>Por otro lado, justamente desde una posición materialista no podemos ciertamente aceptar que la ciudad, por más que en tanto institución social tiene la <em>vida propia</em> que atribuimos a los hechos sociales, sea un individuo, ni siquiera la suma (adición) de diversos individuos (o grupos dirigentes) y de sus acciones. Sino que, en tanto artefacto, contiene ciertamente una red de posiciones sociales, de agentes en conflicto de intereses y dentro de los cuales determinados grupos sociales poseen fragmentos más o menos hegemónicos del Poder. En cierto sentido, es cierto que cada ciudad es una individuación, pero por ahora cuando hablamos de <em>la ciudad</em> lo hacemos en los mismos términos en que utilizamos el concepto de Humanidad para referirnos al conjunto indiferenciado de los hombres.</p>
<p><a href="http://www.masdearte.com/bienaldevalencia/item_artistas.cfm?noticiaID=7558" target="_blank"><img src="http://www.frac-centre.asso.fr/public/actualit/images/friedman.jpg" align="right" height="182" width="273" /></a>Hablamos en suma de <em>redes</em>, no meramente de agentes individuales&#8230;. Sólo así, por lo demás, podemos tener una visión de conjunto con independencia de que desconozcamos algunos mecanismos particulares. Aunque cada individuo busca la maximización individual, ésta sólo la obtiene con la colaboración de otros, y así se genera la red, que luego se superpone como hecho social al individuo -lo mismo podríamos decir en términos de grupos, de clases incluso-.</p>
<p>La <em>red</em>, o más exactamente este concepto aplicado a la ciudad, está ya en Doxiadis, aunque éste está todavía atado en cierto modo a una analogía orgánica de tipo corporal, con sus centros, y sus jerarquías&#8230; Si bien apuntó también, y debe ser un elemento clave desde nuestra perspectiva, la <em>movilidad natural</em> y continua de las centralidades (Doxiadis, 1979). Y cierto concepto de red viene siendo aceptado al desarrollarse la hipótesis de ciudad-mundo planteada inicialmente por Friedmann entre otros (Friedmann, 1986), aunque sigue muy presente en esa línea de análisis (Knox,Taylor, 1995) la idea de la jerarquización como algo estructural y fuertemente determinante. Los principios sobre los que se basaría esta idea de ciudad-mundo serían, según los ha planteado recientemente Friedmann, los siguientes:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;1º) La existencia de ciudades     que articulan grandes economías regionales, nacionales e     internacionales; ciudades que sirven como centros a través     de los cuales fluye el dinero, los trabajadores, la     información, los bienes y otras variables económicamente     relevantes. Como centro extienden su influencia en un ámbito     o región, cuyas relaciones económicas articulan en la     economía global o espacio de la acumulación global (&#8230;)</em></font></p>
<p><font size="2"><em>2º) Hay algo así como un &#8216;espacio     global de acumulación&#8217; que es un conjunto de economías     nacionales y regionales que sirven a los propósitos de la     acumulación de capital a escala mundial. Este espacio     incluye áreas de producción primaria, lugares productivos     específicos y, por supuesto, concentraciones espaciales de     consumidores. En cierto sentido este espacio global se     corresponde con el conjunto del Planeta Tierra (&#8230;)</em></font></p>
<p><font size="2"><em>3º) Las ciudades-mundo son     mayoritariamente regiones urbanizadas que son definidas por     densos esquemas de interacción más que por fronteras     político-administrativas (&#8230;)</em></font></p>
<p><font size="2"><em>4º) Estas ciudades-región -los nodos     correspondientes del sistema global- pueden ser ordenadas en     una &#8216;jerarquía de articulaciones espaciales&#8217;, más o menos     en relación con su poder de decisión. En lo alto     encontramos las ciudades que son el objeto de las     investigaciones de Saskia Sassen: los centros de control y     mando de la economía global, Nueva York, Londres y Okio     (&#8230;)</em></font></p>
<p><font size="2"><em>5º) La cultura dominante de las     ciudades-mundo es cosmopolita, como definida y marcada por     aquellos estratos sociales a los que Leslie Sklair llama la     clase capitalista transnacional</em> (Friedmann, 1995:22-23)</font></p></blockquote>
<p>Sin embargo, la apariencia de jerarquía estable es, segur<a href="http://www.moma.org/collection/browse_results.php?criteria=O%3AAD%3AE%3A8109&amp;page_number=1&amp;template_id=1&amp;sort_order=1" target="_blank"><img src="http://www.moma.org/images/collection/FullSizes/00823004.jpg" align="right" height="407" width="520" /></a>amente, sólo un residuo del estilo industrial de urbanización. Aunque se aceptan los cambios en la jerarquía de ciudades, éstos no afectarían al núcleo fundamental de estas teorías, que prescriben</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;una visión bifocal: un ojo     dirigido a la dinámica del sistema capitalista en el     corazón -the espacio de la acumulación global y sus     articulaciones- y otro a la fragmentada periferia de los     excluídos. Los dos deben soldarse en una visión     estereoscópica&#8221;</em> (Friedmann, 1995:43).</font></p></blockquote>
<p>Creemos que es posible una interpretación a la vez menos mecanicista y también menor organicista, en la que otorgamos capacidad de incidencia en el modelo global tanto a las estructuras derivadas de los sistemas de producción y dominio, como a los elementos individuales de la red, como a los efectos derivados de las transformaciones tecnológicas y, derivadas de éstas, medioambientales. No habría así una estructuración nítida entre centro-periferia, sobre todo porque además cada centro tiene su propia periferia interior, y viceversa. Se trata, en suma, de un concepto de red autoconstruida y extremadamente dinámica, atendiendo a tan elevado número de variables sociales, económicas, tecnológicas, medioambientales&#8230;, que la lógica de su desarrollo no es tan fácilmente predictible como se desprende del modelo de Friedmann, aunque éste reconoce no obstante lo que define como <em>&#8220;la inherente inestabilidad del sistema&#8221;</em> (Friedmann, 1995:36).</p>
<p>Pero volviendo a nuestra propia analogía, si es acertada encontraríamos que el territorio cumple en realidad el papel de la sinapsis entre las células cerebrales, las neuronas. En el territorio los núcleos o nodos neuronales tenderán obviamente a conectarse a la red, incrementando la extensión de ésta. En el marco de ese proceso se irán estableciendo nuevas <em>redes locales</em> de colaboración, con sus propios elementos &#8216;ordenadores&#8217;, a través de las cuales la integración en la red global puede llegar a ser más eficiente. En nuestra hipótesis de que <em>lo rural</em>, en la sociedad de la información, serían apenas algunos intersticios de <em>lo urbano</em>, habría que añadir que no nos estamos refiriendo a los <em>lugares</em> más inmediatos, sino a aquellos puntos más alejados de las redes de telecomunicaciones. Rescato en Abraham Moles un apunte que reafirma estas posiciones:</p>
<blockquote><p><font size="2"><em>&#8220;</em>[Trabajamos en]<em> tres     direcciones: por una parte, la de los espacios próximos,     donde las distancias son un orden de magnitud a la medida del     ser humano (del módulo humano); por otra parte, la de los     espacios &#8216;lejanos&#8217;, que implican en nuestra sociedad la     noción de recurso a una tecnología del &#8216;transporte&#8217;; y, por     fin, en el análisis de un sistema de &#8216;telepresencia&#8217;, en     donde la presencia real se sustituye por una presencia     &#8216;vicarial&#8217;, una telepresencia, y donde las redes que la     consolidan consiguen ajustar la distribución de los seres en     el territorio social. De esta manera, en México o Brasil, la     regresión de la civilización no está en función de la     lejanía con respecto a una capital, o con una gran ciudad,     sino en función de la distancia a una &#8216;malla&#8217; de la red de     comunicaciones que viene construyendo una &#8216;sociedad     mallada&#8217;&#8221;</em> (Moles, Rohmer, 1990:240)</font><a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_8_"><sup>(8)</sup></a></p></blockquote>
<p>En suma, hoy podemos decir a ciencia cierta que el desierto no existe. El aviador que protagoniza la famosa historia de Saint Exupéry no hubiese sido visitado por ningún <em>principito</em>; ningún viajero de otro planeta se atrevería a descender ante la intensidad de tráfico actual&#8230;. Aventureros, probadores de coches, arqueólogos, geólogos a la búsqueda de petróleo o de minerales, biólogos buscando la planta salvadora contra la sequía, adoradores del sol, o de la luna, o de la arena, o del yo perdido en la inmensidad&#8230; navegan incansables, por tierra o aire, a través de los desiertos geográficos -que no sociales-. Y si esto es así para los llamados desiertos, ¿cómo podemos seguir creyendo que el territorio de la civilización se resuelve en una dicotomía simple entre lo rural y lo urbano, atribuyendo además a lo rural alguna especie de vacío?.</p>
<p><font size="4"><strong><img src="http://www.generalpanel.org/issues/5/01_03.jpg" align="right" height="379" width="600" />4. CONCLUSIONES</strong></font><a href="http://www.fortunecity.com/banners/interstitial.html?http://www.fortunecity.com/victorian/carmelita/379/papers/urbeglobal.htm#N_9_"><font size="4"><sup>(9)</sup></font></a></p>
<p>Ya hemos dicho que la imagen de <em>urbe global</em> que proponemos, entendida como <em>&#8220;un continuum inacabable en el que se suceden espacios con formas y funciones diversas, con mayores y menores densidades habitacionales, pero que en su totalidad participan de una u otra forma de la civilización y la cultura urbanas&#8221;</em>, hasta el punto de que, al abarcarlo todo y descansar sobre las telecomunicaciones, la ciudad <em>&#8220;deja de existir como espacio físico (&#8230;), se hace virtual&#8221;</em> (Baigorri, 1995), se inspira en parte en la <em>ecumenópolis</em> de (Doxiadis, 1979), que avanzaba los nuevos esquemas dominantes de organización social en red -concepto que incluye la idea holista de interrelación entre todos los factores-, antes que en el neoestructuralismo jerárquico, propio del pasado, que se deriva tanto de los modelos de Sassen, como de los de Castells y Hall, e incluso del modelo de ciudad-mundo de Friedmann -sintetizado, desde una perspectiva nacional-, por (Fernández Durán,1993).</p>
<p>Para Doxiadis, la ecumenópolis se constituye como resultado de la interacción de cinco elementos: las capacidades de la Naturaleza, las necesidades del Hombre, las estructuras sociales, la capacidad técnica para la edificación en general (lo que él llama las <em>conchas</em>), y las redes, en el sentido más amplio del término. Es decir, básicamente el modelo POET (Población, Organización -cultura no material-, Medio Ambiente y Tecnología-cultura material-) propuesto por los sociólogos de la Escuela de Chicago como paradigma de la Ecología Humana(Park, 1936).</p>
<p>Algunos autores interpretan imaginativamente la urbe global en términos de una virtualidad límite, en la que <em>&#8220;sus lugares serán construídos virtualmente por software, en lugar de físicamente con piedras, y estarán conectados por conexiones lógicas más que por puertas, pasajes y calles&#8221;</em> (Mitchell, 1995). Frente a dicha interpretación, la tradición ecológica nos ata a la materia.</p>
<p>En la urbe global o ciudad virtual, no existen jerarquías sino interdependencias.</p>
<p>Naturalmente hablamos no solo de resultados analíticos, sino, en términos de prospectiva, de proyectos normativos. Quiero recordar que la idea de ciudad global fue anticipada en un sentido bien distinto por Yona Friedman, como <em>utopía realizable</em> en términos de proyecto que posibilita la satisfacción de un grupo de seres humanos mediante el consentimiento de dicho grupo, es decir bajo radicales principios democráticos (Friedman, 1977). Ciertamente, la Historia no ha terminado, y a las nuevas formas de la ciudad debe corresponder una nueva <em>utopía realizable</em>.</p>
<p><font size="2"><img src="http://www.classic.archined.nl/news/9806/vs2.JPG" align="right" height="268" width="400" /></font><font color="#000000" size="4"><strong>NOTAS</strong></font></p>
<p><a title="N_1_" name="N_1_"></a><font size="2">1. </font><font size="2">El peso que la industria inmobiliaria tiene en las economías occidentales -y el peso de los arquitectos en el análisis urbano- suele conducirnos al engaño de creer que la distribución espacial de los valores del suelo se sigue correspondiendo con la distribución espacial del poder. Pero aunque la propia producción de ciudad se ha constituido en uno de los motores básicos del capitalismo más reciente (Baigorri, 1990), los precios del suelo tan sólo expresan una función económicas relacionada con la oferta, la demanda y la especulación. </font></p>
<p><a title="N_2_" name="N_2_"></a><font size="2">2. </font><font size="2">No deja de ser paradójico, y se plantea en este punto como auténtica nota al pie, que cuando algunos pretenden incorporar más y más paradigmas de las ciencias físico-naturales a las ciencias sociales, desde la Física más avanzada se recupere un modelo que pertenece plenamente a la Sociología. La descripción del &#8216;ordenador&#8217; que hace Haken no está muy alejada de los modelos deterministas de &#8216;lo social&#8217; expuestos por Durkheim. </font></p>
<p><a title="N_3_" name="N_3_"></a><font size="2">3. </font><font size="2">No es vanal la imagen construida por la literatura de ciencia-ficción, sobre humanoides con cráneo gigantesco sobre minúsculos cuerpos (la famosa imagen fantasmagórica de Encuentros en la tercera fase), o incluso masas cerebrales sin cuerpo físico (en la saga de Dune) </font></p>
<p><a title="N_4_" name="N_4_"></a><font size="2">4. </font><font size="2">Esa esclavización mutua entre el &#8216;ordenador&#8217; y el resto de los elementos de la materia en movimiento hacia alguna forma ordenada podría llevarnos a reflexionar sobre la posibilidad de alguna especie de actualización del materialismo dialéctico. Sin embargo no es ese el objeto de nuestra investigación, por tentador que pueda resultar. Aunque la cuestión puede abrir una vía interesante en el campo de la teoría de las ciencias sociales. </font></p>
<p><a title="N_5_" name="N_5_"></a><font size="2">5. </font><font size="2">En las propuestas de Castells en torno a la ciudad informacional hallamos el mismo tipo de limitaciones, derivadas del fuerte &#8216;background&#8217; de estructuralismo marxista. Si bien admite &#8220;la emergencia del espacio de los flujos, suplantando el significado del espacio de los lugares&#8221; (Castells, 1989:494), sin embargo otorga un carácter super estructural a la red, mera expresión espacial -como antes lo fue la ciudad industrial en sus más tempranas tesis- de las estructuras de dominio de la nueva clase &#8216;profesional-managerial&#8217;. Y es que para Castells, al contrario que en el paradigma ecológico, las tecnologías en modo alguno pueden determinar siquiera en parte los hechos sociales o la lógica organizativa. Sin embargo, si no atribuimos determinación alguna a las tecnologías, como a los otros elementos del modelo ecológico -ya en su configuración POET- difícilmente podemos explicar, por no ir mucho más lejos, la preeminencia que ha adquirido en las últimas décadas la nueva clase tecno-managerial </font></p>
<p><a title="N_6_" name="N_6_"></a><font size="2">6. </font><font size="2">De hecho, la aplicación práctica que se ha seguido de estas teorías, pretendiendo subirse artificialmente a la cresta de la ola del cambio, mediante el desarrollo de las denominadas tecnópolis (Castells, Hall, 1994), se ha mostrado en muchos casos como un grandioso fracaso planificador. </font></p>
<p><a title="N_7_" name="N_7_"></a><font size="2">7. </font><font size="2">Y más aún si, yendo más lejos, invertimos dicho modelo general, situando la tendencia global no hacia la centralización, sino por el contrario hacia la descentralización -un modelo más acorde con la tendencia hacia la entropía de todos los sistemas de la materia-. Sin detenernos en ello, apuntemos siquiera dicha posibilidad. </font></p>
<p><a title="N_8_" name="N_8_"></a><font size="2">8. </font><font size="2">Por supuesto que la sociedad mallada (network society) cuyo advenimiento anuncia Castells en su último libro (The rise of network society), del que hemos podido consultar en Internet un avance, estaba anunciada implícitamente por Toffler en El shock del futuro (1970) y explícitamente en La Tercera Ola (1980), además de por otros autores. Aún así sorprende el concepto, explicitado por Moles hace casi una década. </font></p>
<p><a title="N_9_" name="N_9_"></a><font size="2">9. </font><font size="2">Esta comunicación está incompleta. Ha quedado por desarrollar un aspecto fundamental del concepto de urbe virtual, y las conclusiones son apenas un boceto de lo que deberían ser. Limitaciones físicas temporales me han impedido completar dicha tarea; pero he considerado de interés difundir esta versión provisional. </font></p>
<p><font size="4"><strong><br />
</strong></font></p>
<p><font size="4"><strong><a href="http://www.naipublishers.nl/architecture/friedman_e.html" target="_blank"><img src="http://www.naipublishers.nl/publipix/friedman.jpg" align="right" height="264" width="250" /></a></strong></font><font size="4"><strong>BIBLIOGRAFÍA</strong></font></p>
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]]></content:encoded>
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		<title>François Ascher: Ciudades con velocidad y movilidad múltiples</title>
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		<pubDate>Tue, 07 Nov 2006 10:34:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
				<category><![CDATA[críticas]]></category>
		<category><![CDATA[geográficas]]></category>
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		<description><![CDATA[Ciudades con velocidad y movilidad múltiples: un desafío para los arquitectos, urbanistas y políticos (1) &#160; François Ascher Profesor Institut Français d&#8217;Urbanisme, Université Paris 8, París, Francia. Presidente del Consejo científico y de orientación del l&#8217;Institut pour la Ville en Mouvement, París, Francia. Resumen. La opinión pública usualmente se involucra en la construcción de una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><strong>Ciudades con velocidad y movilidad múltiples:<br />
un desafío para los arquitectos, urbanistas y políticos (1)</strong></p>
<p align="center">&nbsp;</p>
<p align="left"><strong>François    Ascher</strong></p>
<p> Profesor Institut Français d&#8217;Urbanisme,    Université Paris 8, París, Francia.</p>
<p>Presidente del Consejo científico y de orientación del l&#8217;Institut    pour la Ville en Mouvement, París, Francia.</p>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<strong>Resumen. </strong>La  opinión pública usualmente se involucra en la construcción de una nueva  carretera, un túnel, otro acceso a la ciudad o un aeropuerto más  grande. La infraestructura, apuntalada desde la ingeniería por estudios  precisos, cifras y gráficos, es un tema de interés para los ciudadanos  y los medios, que no ponen en duda la relación (no siempre bien  calibrada) entre infraestructura y calidad de vida. En el contexto de un campo de trabajo multidisciplinario cada vez más  ineludible, el aporte de los arquitectos al problema de la  infraestructura aparece aún como figura difusa. Sólo la pertinencia de  intervenciones elocuentes puede despejar el valor que la arquitectura  agrega a estas construcciones, originadas como respuestas exactas a  problemas concretos. <strong>Palabras clave:</strong> Infraestructura    urbana, movilidad, transporte urbano, autopistas, metropolización, hiperlugar.<br />
<span id="more-122"></span><br />
<hr noshade="noshade" size="1" /><strong>I.  La historia de las ciudades está estrechamente vinculada a las técnicas  de transporte y almacenaje de bienes, personas e información</strong></p>
<p>Por esto las primeras ciudades ya necesitaron hábitats densos, sistemas  de dinero y contabilidad, escritura, técnicas de preservación de  alimentos y otros.</p>
<p><strong>II. El    sistema de movilidad PIB (Personas, Información, Bienes)</strong></p>
<p>Estas diferentes técnicas constituyen un sistema que hoy es  completamente interdependiente: muy pocos movimientos no involucran  simultáneamente recursos de estos tres campos.</p>
<p><strong>III. La forma de la ciudad y la organización de los espacios urbanos interactúan con las técnicas de transporte y almacenaje </strong></p>
<p>El sistema PIB tiene un profundo impacto en la forma de la ciudad, en el espacio urbano y en la organización de la sociedad.</p>
<p>Tanto los fenómenos de zonificación, densidad, centralidad, axialidad,  polarización y segregación social dependen de estas técnicas y al mismo  tiempo generan y orientan su desarrollo.</p>
<p><strong>IV. Las    dinámicas del sistema PIB aceleran la <em>metropolización</em></strong></p>
<p>Contra los pronósticos de los observadores de fines del siglo XIX  tardío –como Paul Virilio, o arquitectos y urbanistas como Frank Loyd  Wright–, el desarrollo del transporte privado y las telecomunicaciones  no ha llevado a la desaparición de las ciudades y a la dispersión. Todo  lo contrario. Según economistas como Paul Krugmann, el proceso a través  del cual el crecimiento de las ciudades y la concentración de ciertas  actividades promueven el desarrollo del transporte y las  telecomunicaciones, genera en realidad un fortalecimiento mutuo. De  hecho, es difícil ver por qué estos desarrollos habrían de ir en  dirección contraria a las condiciones de su creación, siendo que las  tecnologías que son <em>objetos    sociales</em> no son independientes de la sociedad, sino que están enraizadas en la  lógica de la sociedad y sirven a los agentes que la dominan.</p>
<p>Las NTIC (Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación) y las  tecnologías de transporte privado han fomentado, por lo tanto, la  concentración urbana y han impulsado la <em>metropolización</em>.  Ella puede definirse como la concentración de riqueza humana y material  en las ciudades más grandes. Este proceso está ocurriendo en todos los  países ya industrializados y urbanizados. Es, en un sentido, la etapa  siguiente a la urbanización en países que ya están casi completamente  urbanizados, principalmente en Europa occidental y Europa del Norte.</p>
<p><strong>V. Las    tecnologías de información no inhiben el desarrollo de la movilización    física; fomentan movimientos <em>reales</em> de todo tipo</strong></p>
<p>Incluso a inicios del siglo XX, los comentaristas del desarrollo  tecnológico creían que el teléfono iba a reemplazar una cantidad  significativa de contactos personales directos, y por tanto generaría  un distanciamiento de los centros de actividades. Contrariamente, el  teléfono hizo posibles más encuentros cara a cara que los que  reemplazó. Permitió mantener relaciones a distancia, y facilitó la  organización de reuniones creando una nueva escala de organización  urbana. Lo mismo es válido para las tecnologías de información y  comunicación (TIC) actuales. Generan más posibilidades de movilidad que  las que reemplazan. Se trata, sin embargo, de otro tipo de movilidad:  hoy en día, la comunidad financiera y la comunidad científica operan a  una escala crecientemente global, y gran parte de la movilidad de  distancia media ha sido reemplazada por movimientos de larga distancia.  Las escalas espaciales de la vida económica y social se están  expandiendo con el aumento de la velocidad de los viajes.</p>
<p><strong>VI. El modelo de centro y rayos en la organización del transporte rápido se extiende a múltiples escalas; los automovilistas se <em>infiltran</em> por las zonas periurbanas</strong></p>
<p>El sistema de <em>centro y rayos –hubs and spokes–</em> es un tipo de red asociado con el desarrollo de sistemas de transporte  rápido. Su velocidad implica la minimización de las paradas, lo que  produce el efecto túnel y permite una dispersión eficiente del flujo  hacia fuera, partiendo de plataformas locales llamadas <em>centros de la rueda</em>.</p>
<p>Este tipo de organización reticular obviamente se aplica al transporte  aéreo, con sus plataformas de aeropuerto. También se extiende, sin  embargo, al transporte de carga por caminos o rieles, con plataformas  logísticas multimodales situadas cerca de nodos de comunicación, así  como al transporte urbano e interurbano de personas, con la  polarización de actividades alrededor de estaciones multimodales y  cruces de caminos en los suburbios.</p>
<p>La consecuencia de esto es una transformación de las jerarquías    y redes urbanas.</p>
<p>Sin embargo, este modelo existe junto a una nueva forma de viajar, que podríamos    describir metafóricamente como <em>infiltración</em>. Tal como Z</p>
<p>ygmunt  Bauman podría haber escrito sobre la liquefacción de la modernidad, el  modo en que los automovilistas se cuelan a través de áreas interurbanas  heterogéneas podría ser asociado a una forma de filtración, una  capacidad de circular por ambientes laberínticos sin un hilo que pueda  dirigir los flujos.</p>
<p><strong>VII.  El desarrollo de las TIC genera también una paradoja: mientras se  convierten en lugares comunes, las tecnologías audiovisuales  incrementan el valor de todo lo que no puede ser experimentado  electrónica o digitalmente</strong></p>
<p>El cara a cara, la capacidad de tocar, saborear, sentir, se hacen cada  vez más preciados. El acelerado aumento del valor de las propiedades en  áreas físicamente más accesibles entrega pruebas de este cambio y del  valor relativamente creciente de la accesibilidad física real (en  contraposición a la virtual). Una consecuencia no menor es que el  atractivo de un espacio urbano pasa a radicar en la riqueza de las  experiencias multisensoriales que ofrece. Así, las tiendas que compiten  con el comercio electrónico deben ofrecer la posibilidad de que sus  productos se puedan tocar y probar. El diseño acústico y olfatorio de  los espacios se está volviendo crecientemente relevante.</p>
<p>Paralelamente, los individuos se sienten cada vez mas atraídos por los  eventos que les dan la posibilidad de reunirse con otras personas en  comunidad. Las fiestas de todo tipo, festivales, grandes eventos  deportivos, rituales comunitarios (desfiles, carnavales, <em>Halloween</em>)  se multiplican. Estos eventos definen la vida urbana tanto espacial  como temporalmente, y juegan un rol creciente en el diseño y la  administración del espacio.</p>
<p><strong>VIII. Los    individuos también utilizan las TIC para controlar su propio espacio-tiempo</strong></p>
<p>No hay nada nuevo en el fenómeno de la individualización, de la  creciente autonomía personal; la invención renacentista de la  perspectiva –el cambio de una representación plana del mundo a una  basada en el punto de vista del individuo– es un ejemplo espectacular  de esta evolución a través de varios siglos. Los individuos aspiran a  una mayor intimidad, privacidad y capacidad de controlar su entorno:  decidir qué hacer, cuándo hacerlo, con quién y dónde. Y para esto  necesitan ser capaces de trasladarse en el tiempo y el espacio.</p>
<p>Para trasladarse en el espacio, utilizan todos los medios de  transporte, generalmente combinados para lograr sus necesidades  específicas: desde aviones a carros de compras, maletas con ruedas,  trenes, tranvías, buses, automóviles, motocicletas, bicicletas, skates  o patines. Para moverse en el tiempo utilizan técnicas que les permiten  desincronizarse y resincronizarse, almacenar y disponer de información  y objetos de forma fácil y rápida: desde videos a correos electrónicos,  teléfonos celulares, correos de voz y mensajes de texto; pero también  alimentos congelados y microondas que hacen más fácil comer solos o en  compañía en cualquier momento.</p>
<p><strong>IX. Con la creciente autonomía, los individuos se ven enfrentados a la necesidad de decidir, y la cantidad de opciones aumenta</strong></p>
<p>Es verdad que las desigualdades culturales y económicas restringen las  posibilidades de ciertos sectores de la población. Sin embargo, incluso  individuos de grupos socialmente desaventajados se enfrentan  constantemente a la toma de decisiones: qué comer, con quién reunirse y  qué hacer. En <em>La sociedad de consumo</em>, Jean Baudrillard enuncia que esta <em>hiper-opción</em> es en gran medida artificial, ya que la diferencia entre dos  detergentes sería puramente simbólica. No obstante, las opciones son  una compulsión diaria característica de la sociedad moderna; lo que  hacemos es cada vez menos una rutina o un dictado de las tradiciones.  Estamos forzados a tomar decisiones, tanto en relación a cosas  triviales como en asuntos más importantes: elegir un marido o una  mujer, un televisor, una película, una comida e incluso una religión,  puesto que la religión y las tradiciones ahora también son modernas, en  la medida en la que se han vuelto un asunto de elección personal.</p>
<p>De esta forma, la variedad de alternativas disponibles se está haciendo  socialmente más relevante. Y la movilidad se ha convertido en una  aspecto clave de esta variedad de alternativas: mientras más móviles  somos más posibilidades tenemos; el otro lado de la moneda, sin  embargo, es que estamos obligados a movernos para poder estar en  condiciones de decidir.</p>
<p><strong>X. En una sociedad diversificada, la búsqueda de autonomía personal y la variedad de opciones generan una complejidad enorme</strong></p>
<p>La sociedad moderna se diversifica crecientemente. Está compuesta por  sujetos plurales, con variados niveles de compromiso con grupos e  intereses diversos. En el pasado, la gente que pertenecía a la misma  clase social o que vivía en el mismo lugar, tenía prácticamente la  misma vida. Hoy en día, la vida de las personas refleja su pertenencia  a una serie de entornos distintos, entre los cuales se desplazan según  el ritmo de sus diversas historias individuales y colectivas. El  comportamiento individual todavía está determinado socialmente, pero es  más diverso, con la posibilidad cada vez mayor de combinaciones  personales. La movilidad es tanto una consecuencia como un instrumento  de diversificación social. También es un elemento que ha cobrado  importancia en la construcción y expresión de la personalidad de cada  individuo.</p>
<p><strong>XI. Una    estructura social en red: sociedad con estructuras móviles</strong></p>
<p>La posibilidad de los individuos de elegir –mucho más que en el pasado–  quiénes son y qué hacen, en una sociedad cada vez más diversa, a pesar  de que determinantes sociales sigan operando, está transformando  gradualmente los lazos sociales. Éstos solían ser muy fuertes y  duraderos: un vecino era frecuentemente un compañero de trabajo, un  pariente y un amigo, pero en la sociedad crecientemente variada de la  que somos parte –en donde los individuos escogen qué hacer y con quién,  y por lo mismo cambian de trabajo frecuentemente– los lazos sociales  también son más débiles, pero están incorporados a redes cada vez más  complejas.</p>
<p>Vemos con menor frecuencia a personas específicas, pero conocemos a más  y más gente. La sociedad está estructurada así y funciona más como una  red, o como una red de redes que incrementa las posibilidades de  movilidad para la gente, los bienes y la información.</p>
<p><strong>XII. Una    sociedad <em>hipertextual</em></strong></p>
<p>En esta sociedad, la gente cada vez más cambia de universo social,  empleando una combinación de métodos de comunicación reales y virtuales.</p>
<p>Con el automóvil o el tranvía, nos podemos trasladar entre distritos  para trabajar o para actividades recreativas. Del mismo modo, una  pantalla de computador nos conduce en un par de segundos del mundo del  trabajo al mundo familiar. Con el teléfono celular, podemos cambiar  instantáneamente de una charla cara a cara con amigos a una  conversación remota. Los métodos modernos de transporte y comunicación  nos permiten transferirnos de un contexto social a otro, del ambiente  de trabajo a un club deportivo, de una relación local con los vecinos a  un enlace emocional con gente que vive en otro lugar pero que comparte  los mismos intereses.</p>
<p>De este modo, los individuos se mueven física y virtualmente en  universos sociales distintos, los que se configuran de manera diferente  para cada persona. Metafóricamente los podríamos asociar a una especie  de <em>hipertexto</em>,    como las palabras que vinculan un grupo de textos computacionales. <em>Hipertexto</em> es el proceso a través del cual podemos –en un computador– pinchar una  palabra en un texto para acceder a la misma palabra en otros textos. En  un <em>hipertexto</em>, la palabra pertenece simultáneamente a diversos  textos; en cada uno, contribuye a la creación de diferentes  significados dada la interacción con otras palabras, pero con una  sintaxis que puede variar. La digitalización de imágenes ha creado  además la posibilidad de construir <em>hipermedios</em>, enlazando textos, documentos    sonoros e imágenes (el prefijo <em>hiper</em> está utilizado aquí    en el sentido matemático de <em>hiperespacio</em>, como un espacio de <em>n</em> dimensiones).</p>
<p>Del mismo modo, los individuos existen en distintos campos sociales, tal como las palabras en los diversos documentos de un <em>hipertexto</em>.  En un campo interactúan con sus colegas de acuerdo a las reglas de una  sintaxis profesional; en otro campo, con los parientes según la  sintaxis familiar; en un tercer campo interactúan con los amigos según  una sintaxis deportiva. Son palabras-individuos que constituyen los  enlaces más importantes entre estos <em>campos texto-sociales</em>. Se  mueven de un campo a otro, físicamente o a través de las  telecomunicaciones. Cuando un empleado llama a su casa desde su lugar  de trabajo, se trata en cierto modo de un cambio de <em>texto</em>.</p>
<p>Los diversos campos sociales tienen naturalezas diversas. La  participación de un individuo en cada uno de ellos variará en duración  y motivación. Las interacciones pueden ser económicas, culturales,  emocionales, recíprocas, jerárquicas, convencionales, cara a cara,  escritas, habladas, telecomunicacionales, etc. Los campos también  varían en escala (de lo local a lo global) y en su grado de apertura.  Las redes que estructuran estos campos pueden tomar la forma de  estrellas, tejidos y jerarquías. Los individuos practican el <em>cambio de códigos</em>; en otras palabras, juegan con diferentes    códigos sociales y culturales para moverse de un campo a otro.</p>
<p><strong>XII bis.    Acceso desigual al <em>hipertexto</em></strong></p>
<p>Esta metáfora del <em>hipertexto</em> puede también utilizarse como una nueva forma de identificar y analizar  desigualdades sociales. El hecho es que no todos tienen la misma  posibilidad de construir espacios sociales en <em>n</em> dimensiones, o  moverse fácilmente de un campo social a otro. Para algunos los estratos  de las redes están absolutamente fusionados: sus campos económico,  familiar, local, religioso están mayoritariamente traslapados. Así, por  ejemplo, quienes están excluidos del mercado laboral generalmente no  pertenecen a múltiples campos: suelen vivir en grandes conjuntos de  viviendas, dependen de una economía local informal e interactúan  principalmente sólo con miembros de su propia comunidad.</p>
<p>La capacidad de moverse a través de una serie de campos abre  potencialidades que no son igualmente accesibles para todos. Como  resultado de esto, la movilidad física y virtual se está convirtiendo  en un elemento de importancia creciente en la generación de  desigualdades individuales y sociales.</p>
<p><strong>XIII. Las    ciudades y el uso del transporte y las TCI: polarización y dispersión</strong></p>
<p>Los métodos rápidos de transporte llevan a que las ciudades evolucionen  en dos direcciones: por un lado, un número de funciones puede  concentrarse en un número restringido de puntos, incrementando así los  efectos de escala y densidad y maximizando ciertas interacciones; por  otro lado, algunas otras funciones, que no requieren densidad o que de  hecho operan mejor sin ella, pueden distanciarse cada vez más de los  puntos de polarización.</p>
<p>Este proceso bilateral no es nuevo y ha estado ocurriendo en ciudades  norteamericanas desde fines del siglo XIX. Sin embargo, con los avances  en el transporte y las telecomunicaciones, su escala e intensidad han  aumentado.</p>
<p>Las tecnologías para el transporte y almacenamiento de personas y  energía permiten concentraciones cada vez más grandes: por ejemplo, con  complejas combinaciones de ascensores y escaleras, nuevas técnicas de  construcción, nuevos sistemas de aire acondicionado, es posible  construir centros comerciales de varios miles de metros cuadrados bajo  un mismo techo.</p>
<p>Además de lo anterior, el transporte privado y el uso de las  comunicaciones inalámbricas, incluso para internet, están incrementando  la dispersión urbana al causar que los habitantes de la ciudad busquen  más lejos aún espacios más amplios y más bajos precios.</p>
<p><strong>XIV. Metropolización    y metapolización </strong></p>
<p>Este proceso bilateral de polarización y dispersión afecta los espacios  urbanos en diversos niveles. Por una parte, genera concentración de  riqueza material y humana en y alrededor de ciudades cada vez más  grandes: o sea, lo que llamamos <em>metropolización</em>.</p>
<p>Por otra parte, genera nuevas formas de crecimiento urbano, lo que  podríamos llamar crecimiento externo: las ciudades más grandes absorben  pueblos y ciudades de menor tamaño cada vez más lejanos en su perímetro  de funcionamiento diario, constituyendo de esta manera territorios  urbanos extendidos y discontinuos, que incluyen a la ciudad y el campo,  el pueblo y la metrópolis. La unidad de estos nuevos territorios  depende del transporte y las telecomunicaciones.</p>
<p>Hemos utilizado e término <em>metápolis</em> para describir estas    nuevas entidades urbanas, estas ciudades extendidas, heterogéneas, discontinuas    y policéntricas.</p>
<p><strong>XV. Nuevos    centros urbanos</strong></p>
<p>Ciertos autores han adoptado la noción de <em>no-lugares</em>,  una palabra que el antropólogo Marc Augé tomó de Jacques Duvignaud,  Michael de Certeau y, en cierto modo, de Melvin Webber. Para Marc Augé,  estamos experimentando una proliferación de no-lugares y una  desaparición de los lugares. Por <em>lugar</em> él entiende un espacio que es identitario,    relacional e histórico. Para él, nuestro mundo supermoderno está <em>“entregado a la individualidad solitaria, a lo transitorio, lo temporal    y efímero”</em>,  y los espacios creados con fines de transporte, comercio y ocio, son  precisamente las matrices espaciales en donde ha cesado la interacción  directa entre personas.</p>
<p>Hay por tanto un estrecho vínculo entre esta visión pesimista de la  supermodernidad con su noción de no-lugar, y el desarrollo del  transporte y las telecomunicaciones, con los espacios que generan y las  relaciones sociales que supuestamente destruyen. Estas teorías son  particularmente atractivas para quienes sienten nostalgia de ciertas  antiguas formas de urbanización, o para quienes promulgan una completa  mitología de la ciudad europea y sus formas de sociabilidad.</p>
<p>Al contrario de Marc Augé, nosotros consideramos que no existe tal  disolución de lugares en no-lugares, sino que la constitución de nuevos  lugares urbanos, y que, de hecho, los espacios de movilidad y de  tránsito, son particularmente propicios al surgimiento de estos nuevos  lugares. Para empezar, los aeropuertos, las áreas de servicio de las  autopistas, las estaciones, los centros comerciales, los parques de  entretención, son, en la definición de Marc Augé, espacios  identitarios, relacionales e históricos. En segundo lugar, muchos tipos  de lugares urbanos están surgiendo o resurgiendo en la actualidad:  plazas y paseos al interior de espacios privados, como lo evidencian  los recientes desarrollos de <em>malls</em> con cafés y espectáculos; o en nuevos espacios efímeros, especialmente  las rave y los festivales, que utilizan temporalmente todo tipo de  lugares. Pareciera, por tanto, que la movilidad real y virtual no está  causando la extinción de la ciudad o de los lugares, sino que está  generando nuevas formas de ciudad y de lugar.</p>
<p><strong>XV bis.    Del lugar al <em>hiperlugar</em></strong></p>
<p>La sociedad hipermoderna y su estructura de hipertexto generan <em>hiperlugares</em>.    Estos <em>hiperlugares</em> son ante todo espacios de<em> n</em> dimensiones; lugares donde, si las personas quieren, pueden casi  simultáneamente llevar a cabo actividades diferentes en múltiples  campos sociales, con las personas con las que ellos han elegido estar,  física o virtualmente presentes. El <em>hiperlugar</em> es un espacio  potencial, con múltiples dimensiones físicas y sociales, que ofrece a  los individuos opciones prácticas y relacionales.</p>
<p>Yo diría que el espacio en el que nos encontramos ahora no es realmente    un <em>hiperlugar</em>:  ustedes están prácticamente obligados a escucharme. Dormir aquí  mientras yo hablo es socialmente complicado, porque generaría  reprobación; pararse para ir a otro lugar es imposible para la mayoría  de ustedes, ya que están atrapados en sus asientos; el uso de sus  teléfonos celulares sería inapropiado, e incluso conversar despacio con  su vecino de asiento permitiría una comunicación muy limitada.</p>
<p>En cambio, la terraza del café de afuera tiene todas las características    de un <em>hiperlugar</em>:  es un espacio que permite todo tipo de movilidad, discusiones y  relaciones sociales. De hecho, recurriendo a algunos de los conceptos  de William Mitchell, se podrían agregar unas cuantas pantallas planas  gigantes y un poco de realidad enriquecida virtualmente.</p>
<p>Quizá ustedes dirían que no es exactamente un lugar nuevo: de acuerdo,  pero es un lugar muy urbano; en cierto modo es una forma moderna del <em>ágora</em>,  enriquecida por el paso del tiempo por nuevos elementos que permiten  prácticas nuevas. Ahora sólo necesitamos incorporar los nuevos métodos  de transporte, comunicación e intercambio; ajustarnos a los nuevos  ritmos de vida; hacer posible el traslape de actividades, el cruce  entre lo público y lo privado, la hibridización de lo interior y lo  exterior&#8230;</p>
<p><strong>XVI. La    ciudad <em>à la carte</em> 24 horas al día, 7 días a la    semana, a pie, a caballo y en auto: el desafío de la multimodalidad e    intermodalidad</strong></p>
<p>Los ciudadanos de la sociedad <em>hipertextual</em> viven vidas con movimientos    constantes y multidireccionales. Día y noche viajan alrededor de esta <em>metápolis</em> distendida y multipolar, utilizando diversos medios de transporte, ya  sea en un solo desplazamiento o bien alternativamente, dependiendo de  su destino, la hora, el clima, y de por quién estén acompañados&#8230; En  una ciudad heterogénea los transportes públicos y privados tienen  distintas ventajas y desventajas dependiendo del lugar y las  circunstancias.</p>
<p>La calidad y eficiencia de una ciudad, por tanto, depende de su  capacidad de ofrecer múltiples soluciones, ofrecer la más extensa gama  de opciones posible para decidir a dónde ir y cómo llegar allí. En este  contexto, la intermodalidad y la multimodalidad son las condiciones  clave para la eficiencia de cada tipo de transporte. Los  estacionamientos de automóviles, vistos como el foco de un importante  cambio modal, se están volviendo cada vez más importantes, sin embargo  frecuentemente se les trata menos como un lugar que como un mero  espacio para almacenar automóviles. Del mismo modo, muchos lugares de  transporte continúan siendo percibidos en términos técnicos estrechos,  con un valor urbano mínimo. Parte del potencial de estos espacios queda  demostrado en <em>Architecture on    the Move</em>, la exposición presentada por el Instituto City on the    Move en el pabellón francés de esta Bienal (2).</p>
<p><strong>XVII. Aprendiendo    a hacer la ciudad veloz y de baja densidad</strong></p>
<p>Para las autoridades de la ciudad, los urbanistas y los arquitectos, el  objetivo es producir nuevos tipos de lugares y crear una nueva  urbanidad: generar espacios adecuados a los ambientes, prácticas y  relaciones sociales que se dan en ellos.</p>
<p>Esto no es tan difícil en una ciudad ya existente, con altas densidades  y donde las identidades pueden construirse en base a nuevos elementos  contextuales. En general, yo diría que esto sabemos cómo hacerlo. Ello  no significa que siempre lo hagamos bien, pero no nos faltan ejemplos  que puedan servir de inspiración para el diseño urbano en estas  circunstancias. En cambio, sabemos mucho menos cómo hacer la ciudad en  zonas de baja densidad, en espacios fragmentados, por donde la gente se  mueva rápida e individualmente.</p>
<p>Muchos arquitectos y urbanistas responden a estos problemas proponiendo  la eliminación de las zonas discontinuas y de baja densidad en las  ciudades europeas. En este punto, tienen un vasto espectro de apoyo:  gente nostálgica de las ciudades del pasado y en busca de un paraíso  urbano perdido; los encargados del transporte público que no saben como  dar servicio a estas áreas suburbanas y que quisieran que la población  viviera en grupos fácilmente transportables; los ecologistas  preocupados del consumo de energía debido al desparramo urbano; los  alcaldes que de hecho financian la mayoría de las entretenciones  utilizadas por la población de las comunidades externas.</p>
<p>La mayoría de estas preocupaciones merecen ser tomadas en serio. Es  verdad que deberíamos tratar de preservar, o más bien desarrollar, las  cualidades específicas de las ciudades antiguas que encontramos  principalmente en Europa.</p>
<p>Es verdad que necesitamos encontrar soluciones innovadoras para  proporcionar transporte a los numerosos habitantes de las áreas  periféricas de baja densidad que no tienen vehículos propios (niños,  personas discapacitadas o de escasos recursos) o que no tienen acceso  al transporte público.</p>
<p>Es verdad que necesitamos proteger los recursos naturales no  renovables, restringir las emisiones de dióxido de carbono, y que la  expansión urbana espontánea constituye una amenaza en este sentido.  Finalmente, es verdad que en la mayoría de los países democráticos las  instituciones políticas locales se adaptan mal a la nueva escala  metropolitana. No obstante, una vuelta al pasado refleja un principio  reaccionario que es indeseable en sí mismo, y es irreal en términos de  las políticas que podría implicar.</p>
<p><em>Es  una ilusión creer que podríamos retornar a un estilo de vida de un  pueblo o de una vida centrada regionalmente, en donde todo lo que  hacemos sucede localmente. Indudablemente, deberíamos tratar de  reintroducir algún comercio local, pero a juzgar por las numerosas  encuestas, es seguro que esto haría aumentar la cantidad de viajes  necesarios. La división del trabajo no se revertirá y el empleo  utilizará espacios urbanos cada vez más extensos. No hay vuelta atrás  en la demanda por una mayor diversidad cultural, y la cultura y el ocio  seguirán generando un desarrollo urbano a gran escala. </em></p>
<p>Por  tanto, necesitamos crear modelos urbanos nuevos, que combinen altas  densidades de población y una mayor polarización para ciertas  actividades y grupos sociales, con niveles de dispersión crecientes.  Necesitamos hacer las ciudades no sólo con lugares colectivos de  vivienda y casas urbanas, sino que también con espacios discontinuos,  casas individuales con grandes jardines privados, parques temáticos,  aeropuertos, estacionamientos, etc. Necesitamos hacer la ciudad para  ciudadanos que algunas veces se trasladan a pie, pero también se mueven  a 50 km/h; para ciudadanos que comen en cadenas de comida rápida, que  comen y beben mientras se transportan (caminando, en auto, en trenes,  etc.), pero que también se sienten atraídos por la comidas de calidad y  están dispuestos a viajar y gastar dinero por una buena comida con  amigos, en casa o en un restaurante.</p>
<p>Todo esto es un gran desafío para los urbanistas actuales: necesitan  ser capaces de planificar la urbanización de ciudades discontinuas, de  espacios urbanos de baja densidad, de ciudadanos veloces, y a la vez  mantener los valores de la ciudad existente, continua, peatonal.</p>
<p><strong>XVIII.  La movilidad, sin embargo, no es sólo un desafío para arquitectos y  urbanistas&#8230;está tan profundamente enraizada en nuestras sociedades  urbanas que es también un importante tema social y político</strong></p>
<p>Primero, la movilidad es indispensable desde un punto de vista  económico y social. Hoy en día, la movilidad es una condición clave de  acceso al mercado laboral, a una vivienda, a la educación, a la cultura  y el ocio, a la familia&#8230;El derecho a trabajar, a tener una vivienda,  a recibir capacitación, ahora implican el derecho a la movilidad.</p>
<p>En cierto sentido, este derecho a la movilidad es una precondición de los otros derechos; se ha convertido en una especie de <em>derecho genérico</em>,    con una importancia social creciente.</p>
<p>Segundo, a medida que la movilidad se transforma crecientemente en un  factor en la vida cotidiana de las personas, los tiempos y lugares de  la movilidad cobran mayor importancia: el transporte requiere ser más  conveniente, más económico y más agradable. Más aún, el transporte ya  no es simplemente un medio para llegar de A a B: es una parte de la  vida por derecho propio, y merece ser valorado como tal. El movimiento  debería ser también un gusto.</p>
<p>Finalmente, también debería recalcarse que la movilidad tiene un costo  económico, social y medioambiental. La generalización del movimiento  que estamos experimentando implica que individuos y grupos de personas  deberían ser capaces de controlar su movilidad, que esta movilidad  debería contribuir al establecimiento de identidades sociales, que los  movimientos de algunos no deberían afectar desfavorablemente la vida de  otros, que el transporte de bienes y personas no debería dañar la  herencia natural y cultural, y que la energía que se utiliza no debería  comprometer el futuro de nuestro planeta.</p>
<p>Estos son los desafíos de la movilidad sustentable.</p>
<p>Ciertamente, no es fácil encontrar soluciones para este sistema de  ecuaciones económicas, sociales, y medioambientales. Sin embargo, es  por esta razón que la movilidad se ha convertido en un tema fundamental  para las democracias actuales.</p>
<p><strong>Notas</strong></p>
<p>1. Este artículo  corresponde a la exposición del Sr. Ascher durante la I Bienal  Internacional de Arquitectura de Rotterdam el año 2003, cuyo tema fue  la <em>movilidad</em>. Traducción al    castellano de Monika Dockendorff y Fernando Pérez Villalón.</p>
<p>2. I Bienal Internacional de Arquitectura de Rotterdam, mayo    de 2003.</p>
<p>[obtenido en <a href="http://www.scielo.cl" target="_blank">scielo.cl</a>]</p>
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		<title>Paul Virilio: Inercia polar</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Oct 2006 21:46:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aling</dc:creator>
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		<description><![CDATA[[...] S. L.: Hoy en día ser sedentario, en suma, es ser un propie­tario en movimiento. P. V.: Sí, pero en realidad se trata de la inercia polar. Es­ta gente no se mueve, ni cuando viajan en el tren rápido. No se mueven cuando vuelan en avión. Son sedentarios en un movimiento absoluto: la velocidad, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>[...]</p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Hoy en día ser sedentario, en suma, es ser un propie­tario en movimiento.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Sí, pero en realidad se trata de la inercia polar. Es­ta gente no se mueve, ni cuando viajan en el tren rápido. No se mueven cuando vuelan en avión. Son sedentarios en un movimiento absoluto: la velocidad, la híper velo­cidad del tren o del avión o el barco de alta velocidad, y la híper velocidad de la telecomunicación instantánea, que les permite operar en bolsa instantáneamente, en Wall Street o en Hong Kong.</span></p>
<p><span id="more-109"></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Y entonces, los nómades son los desposeídos.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Los nómades son los pobres. Vamos hacia una ca­tegoría de gente que no está en su casa en ningún lado.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Es lo que describías en Chambres précaires [Habita­<span style="letter-spacing:-0.05pt;">ciones precarias], ese libro conmovedor de la fotógrafa Jac-</span>queline Salmón,&#8221;&#8216; que documenta las marcas de estos des­plazamientos, las huellas de una circulación inhabitable, las &#8220;salas de espera sin plataformas&#8221;.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>La famosa desregulación del transporte internacio­nal no es solamente pasajes baratos para que el turismo masivo se vaya de vacaciones a un crucero de placer; también son los pasajeros clandestinos, los chicos que se escapan de sus casas, la boat people, los inmigrantes ilega­les que vienen de todas partes. Y yo estoy con ellos. Trabajo con el padre Giros. Tenemos una asociación dedica­da a ese fin, acabamos de abrir un refugio cerca de la Ga-re du Nord.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Volvemos a la teoría de Marx sobre la pauperización absoluta, aunque con esta diferencia de que ya no se trata de la clase obrera, sino de gente sin clase y sin lugar&#8230; Po­dríamos decir que ahora los obreros son los propietarios.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>El fin del hombre como fuerza de trabajo, en pro­vecho de la máquina. En lo que Marx no reparó fue en que, cuando ya no se necesita más del hombre, el hombre ya no es patrón, no es nada. El fin del hombre como pro­ductor, el fin del hombre como progenitor, vamos hacia el <em>engineering, </em>los bebés de probeta, el tráfico de esperma. El fin del hombre como destructor: ya no se necesitan soldados; tenemos los robots, los misiles crucero. Pode­mos enviarlos a la guerra como perros. Es el fin del hom­bre. El fin de la humanidad. Estamos ante una época apo­calíptica. Eso explica los clones, la idea de una eugenesia para crear hombres y mujeres de mayor rendimiento.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Ya no van a ser propietarios, van a ser apropiados.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Y entonces, los superhombres, en el sentido de Nietzsche, son como plantas transgénicas. Van a ser resis­tentes a todo. Van a estar los genéticamente correctos y los genéticamente incorrectos. Nosotros dos, que somos úteros, nacimos de la suciedad del semen y de la secre­ción vaginal. ¡Qué horror! Somos sucios.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>Es el retorno del fascismo.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Mientras que ellos&#8230;</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>&#8230;son puros.</em></span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Sí, ellos son clean<em>. </em>Ahí está. Ésa es la nueva eugene­sia. Así que, ya ves, nada está dicho. Podría pasar cual­quier cosa. Y al mismo tiempo, es todo muy apasionante.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="letter-spacing:-0.05pt;">    S. L.: <em>¿Cómo plantear, entonces, el problema de la arquitec­</em></span><em><span>tura, y en particular el de la arquitectura urbana, en la época de la globalización?</span></em></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Hay una arquitectura de la globalización como hu­bo una arquitectura internacional, una arquitectura ins­pirada, en lo esencial, en Mies van der Rohe y los puris­tas que venían de la Bauhaus, después de haber abandonado Alemania por razones obvias. El polo prin­cipal para la arquitectura de la globalización es la <em>com­presión temporal. </em>A diferencia de los años cincuenta y se­senta, cuando se hablaba esencialmente del espacio, ahora estamos obligados a hablar del tiempo. La compre­sión temporal es un término técnico que ilustra el hecho de que de ahora en adelante el tiempo real es un ele­mento determinante del poder. La compresión temporal es lo que también llamo &#8220;presión dromosférica&#8221;, con res­pecto a la presión atmosférica.</span></p>
<p class="MsoNormal">[...]</p>
<p class="MsoNormal">    Extraido de: Amanacer crepuscular || Paul Virilio en diálogo con Sylvère Lotringer || Publicado por Fondo de cultura económica</p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
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		<title>Paul Virilio: El espacio crítico</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Oct 2006 21:38:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aling</dc:creator>
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		<description><![CDATA[[...] S. L.: El término &#8220;critico&#8221; debe entenderse en el sentido de &#8220;crisis&#8221;. P. V.: Sí, en el sentido de una puesta en crisis del espacio. Un tiempo crítico sabemos que es un tiempo que va a acabar. La persona que va a morir en cinco segundos está en una temporalidad crítica, está llegando a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"> [...]</p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: El término &#8220;critico&#8221; debe entenderse en el sentido de &#8220;crisis&#8221;.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Sí, en el sentido de una puesta en crisis del espacio. Un tiempo crítico sabemos que es un tiempo que va a acabar. La persona que va a morir en cinco segundos está en una temporalidad crítica, está llegando a su fin. Pero en este caso, es el espacio real del planeta -no el espacio en el sentido espacial, en el sentido cósmico-, lo que es critico. Como escribí en L&#8217;Espace critique, ya no es sola­mente el tiempo lo que es crítico, el momento crítico; la novedad fue que el espacio mismo entró en una dimen­sión crítica con la relatividad y, al mismo tiempo, con los fractales. Por un lado, está la relatividad, el espacio-tiem­po, la filosofía: Bergson, Einstein. Por el otro, resulta que las dimensiones son puestas en cuestión, un aconteci­miento importante al que no le prestamos atención. Hi­cimos implotar las dimensiones. La historia se vino desa­rrollando a partir de las dimensiones enteras: la dimensión cero, el punto, la línea y la superficie; ahí tene­mos a Kandinsky, el volumen más el tiempo. Una dimen­sión, dos dimensiones, tres dimensiones. Es fundamental en Occidente: la historia de la relación en el espacio con Grecia, con los perspectivistas, etc. Y entonces, las hici</span>mos explotar. Así que quisiera decir que el gran aconteci­miento fue el espacio crítico. El espacio crítico estaba en la intersección de la relatividad, de los fractales y, cierta­mente, de la noción del accidente, ya que el Big Bang es el origen de la historia y lo que nos da las dimensiones. Pero ahora las hacemos explotar. Las dimensiones enteras son simulacros. Por consiguiente, tenemos cierta preocu­pación fundamental ligada a la noción de espacio. No po­demos separar la noción de espacio de la noción de di­mensión. En Oriente, es bien sabido que la noción de dimensión no existe. Se la reemplaza por el Ma, el inter­valo. Es el equivalente del intervalo en la música. Todo es­to es verdaderamente importante. En Oriente, el interva­lo musical en el tempo tiene una relación con el intervalo en el espacio. Las dimensiones no existen si no pasan por el intervalo. Con esto te vuelvo a remitir al &#8220;Troisiéme in-tervalle&#8221; ["Tercer intervalo"], uno de los capítulos de Vi-tesse et politique.</p>
<p><span id="more-108"></span><br />
<span></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: Si se trata de la crisis del espacio, ese arte del espacio que es la arquitectura también está en crisis.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>El espacio crítico es la dimensión de la retención de las distancias: esta polución de las distancias temporales que ha producido ya, mediante la interactividad, efectos de claustrofobia y de encarcelamiento, que van a ser el gran problema del urbanismo y de la arquitectura del ma­ñana. Ante esta súbita forclusión del espacio real de la glo-balización, fruto de la compresión temporal de la interac­tividad, la exclusión se vuelve una necesidad con la global city, lo que implica una nueva relación con los cuerpos, con los cuerpos territoriales del habitat geográfico.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: ¿Exclusión con respecto a qué?</span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Exclusión con respecto al espacio crítico. El cuer­po propio no está fuera de un mundo propio, de un mundo que fue apropiado. El mundo propio era el mun­do de la esfera terrestre. Toda la historia, toda la psicolo­gía, toda la filosofía se hicieron con una simbiosis entre estos dos elementos: mundo propio, cuerpo propio. La retención absoluta del mundo propio lleva al individuo a estar excluido de ese mundo. De ahí todas las investi­gaciones para dejar atrás el maldito planeta. Muchas de las prácticas tras la  Segunda Guerra Mundial, incluyen­do la conquista del espacio por los nazis, son ya fenóme­nos de investigación para la exclusión. Excluirse de un mundo demasiado chico.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    S. L.: <em>En el caso de los nazis, se trata del </em>lebensraum <em>-el espacio vital- y el derecho de expansión territorial.</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span>    P. </span>V.: <span>Exactamente, se trata de excluirse de un mundo carcelario. La exclusión se vuelve una necesidad psico­lógica que implica una nueva relación con el cuerpo, el cuerpo territorial del hábitat geográfico, pero también el cuerpo social de las sociedades geopolíticas, y en últi­mo término, cuerpo animal de un individuo atrapado en un verdadero individualismo masivo. En las sociedades de la antigüedad, se trataba del colectivismo masivo porque el propio mundo era muy vasto. Volvemos al efecto que ya mencioné. Tras la compresión del mundo propio, el in­dividualismo se hace dominante. Es el aspecto fractal del ser. El cuerpo se vuelve el todo. De ahí el egoísmo, el ego­tismo, el individualismo masivo, porque seguimos estando en una sociedad masiva, pero ¡atención!, <em>hecha de indivi­duos. </em>Así, tras siglos, tras milenios consagrados a la urba­nización del espacio real del mundo propio -es la histo­ria de las ciudades desde el amanecer de los tiempos-, comienza la urbanización del tiempo real del cuerpo pro­pio del hombre. Por eso la sincronización. La sincroniza­ción cibernética de la interactividad colectiva reemplaza a la antigua estandarización de la actividad -la estandari</span>zación de los comportamientos sociales y disciplinarios de la época del colectivismo masivo-.</p>
<p class="MsoNormal">[...]</p>
<p class="MsoNormal"> Extraido de: Amanacer crepuscular || Paul Virilio en diálogo con Sylvère Lotringer || Publicado por Fondo de cultura económica<br />
<span></span></p>
<p class="MsoNormal">&nbsp;</p>
<p><span></span></p>
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		<title>las energías renovables en el mundo (mapa)</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Oct 2006 22:23:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
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		<description><![CDATA[[por Le monde Diplomatique]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.monde-diplomatique.fr/IMG/artoff555.jpg" target="_blank" rel="lightbox[93]"><img src="http://www.monde-diplomatique.fr/IMG/artoff555.jpg" height="311" width="461" /></a></p>
<p>[por <a href="http://www.monde-diplomatique.fr/cartes/energierenouv" target="_blank">Le monde Diplomatique</a>]</p>
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		<title>Unión Europea: en 10 años, más de 4.000 víctimas en las fronteras (mapa)</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Oct 2006 22:04:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>javier milara</dc:creator>
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		<description><![CDATA[[via le monde diplomatique] tema relacionado: hacia la santuarización de los paises ricos]]></description>
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<p><a href="http://www.monde-diplomatique.fr/IMG/artoff11219.jpg" target="_blank" rel="lightbox[92]"><img src="http://www.monde-diplomatique.fr/IMG/artoff11219.jpg" style="width:492px;height:360px;" height="360" width="492" /></a></p>
<p>tema relacionado: <a href="http://www.monde-diplomatique.fr/cartes/atlas-sanctuaire" target="_blank">hacia la santuarización de los paises ricos</a></p>
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