El siguiente texto lo escribí hace más de 8 años, pero sigue reflejando con bastante fidelidad mi posicionamiento contemporáneo:
Año 2001. Intensas mutaciones cruzan nuestras vidas. De tan próximas, nos pasan desapercibidas. Cambios políticos que surgen de otros económicos, provocados a su vez por profundos avances tecnológicos. Y esta gran mutación marca nuestra realidad cultural. Lo contemporáneo es efímero. Impactante y efímero, en nuestro presente vivimos acelerados. Acelerados por el continuo devenir del cambio tecnológico. Estamos desbordados, pero podemos controlar lo que nos pasa, ¿o no? Cambian los instrumentos que usamos, y con ellos las expresiones humanas: cambia nuestra comunicación. De todos lados surgen emisores, que nos incitan con sus mensajes a realizar acciones (muchas relacionadas con el consumo). Ya todos somos receptores también, pero no más pasivos. Ahora interactuamos con nuestros entornos, se hacen mundos a nuestra exacta medida (y si no, nos adaptan para que quepamos en ellos). El arte no debe lanzar más mensajes acabados; un arte contemporáneo necesita la participación activa del público al que está destinado. Hoy la clave es la interacción. Nos conducimos con estos razonamientos al corazón mismo del cambio, que también es la esencia de la internet: un producto interactivo que sirve para comunicarnos. El mundo está en tus manos, o mejor, en las manos de cualquiera. El presente. Ahora y aquí sucede todo… hiperenchufados en la metared. Los futuros nos aguardan así. Interactivos.
javier milara, 2000
May 14, 2008





Horaayy..there are 2 comment(s) for me so far ;)
que tal , eta bueno ,pero pense que era mas extenso.
Hola! sí, esta es una versión reducida… Ya publicaré la ampliada.
Un saludo, Javier